La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - ciruela - 'Monólogo de Locura'


Monólogo de Locura

"Haberse muerto en
quien se era y en
quien se amaba"
A. Pizarnik

Entonces sostuvimos la idea de que yo perdí algo de esa realidad por el afán de escapar.
A lo largo de los años me di cuenta de q ellos metían eso en mi cabeza y de hecho, en
primer lugar, yo recordé todo a la perfección. Encontrar algo de seguridad en mi misma fue lo más difícil, era en la que menos podía confiar, la inestabilidad de tres personas me llevo a aferrarme en cosas claras como que dos más dos es cuatro. Pronto entendí la falacia de la ciencia. La falacia de la vida. Dos mas dos era cuatro cuando caminaba por una cuerda floja que carecía de red. Pero recurrentemente la cuerda re rompía y dos mas dos significaba cero, nada o quizás todo. Yo deje de ser quien ellos querían que fuera. Deje de ser lo que yo soñaba ser y me convertí, tiempo después, en una maldita endemoniada. Jamás pude dejar de hablar sola, y la gente me miró asustada toda mi vida. Entendieron todo mal, la enfermedad no se cura con acusaciones ni enojo, y así soporte mi vida. Ignorantes que prefieren odiar a lo que no entienden, y acusar y destruir. Matar. Es que esa urgencia de no estar sola cuando no hay nada más que soledad creó personajes acompañantes que saben sumar y restar. Esos que te afirman que dos mas dos es cuatro y no cero ni cinco. Los que irónicamente saben mantenerte cuerda.
Días después de enterarme de mi situación química, ese desvalanze que me tiraba para un lado, me levantaba y me tumbaba para el otro , después de enterarme, deje de SER propiamente dicho. Ya no era ellas, ni lo que ellos querían ni lo q yo anhelaba. Deje de verlos, aunque los sentía y las multiplicaciones nunca faltaron. Pero deje de ser esencia de realidad. Pase a ser solo un humo, un olor putrefacto, como cuando una niña que corre por la plaza pisa la mierda de algún perro, y cuando llega a la casa tira con desprecio la zapatilla rosa. Y me emane de la zapatillita rosa de inocencia, y me emane hasta los cielos, donde intentando razonar jamás pude llegar a la colusión, de que verdaderamente, dos mas dos, sea igual a cuatro.


Texto de ciruela agregado el 12-01-2007.
La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net