Apareciste de la nada,
llenaste de ilusiones mi alma
y despertaste mi curiosidad.
No te conozco; te siento.
Me entregaste fantasía,
por medio de cuentos infantiles
que, ansiosa, esperaba escuchar día a día.
Hoy vienes; mañana vas.
¡De pronto ya no estás!
El mundo da marcha atrás…
otra vez me enfrento a mi realidad.
Decides que es tiempo de marchar.
Una sombra de dudas,
interrogantes que necesito aclarar
y un corazón en soledad.
Se desbordan los sentimientos, pero la razón pudo más.
Alucino pensando que llegarás,
me tomas entre tus brazos,
conduciéndome a tu mundo de cristal.
Tal vez ahí sí me puedes amar.
Casi dos años de una historia que no quiere terminar.
Te quiero y tú me quieres.
El problema es que eres un fantasma y yo soy real.
Me haces falta.
|