El gusto ha sido mío,
aunque creas que, no es así.
Esa caricia timida, no pasó inarvertida,
tampoco, fue esa mirada discretamente ocultada.
De ninguna forma olvidé ese recondito abrazo,
que cubriste de amistad.
Tus palabras sencillas
se posaron en mis oídos insensibles.
Es normal que la duda te invada,
y te impulse a saber y actuar,
pero, no es necesario que sigas en eso.
aunque, no lo creas el placer ha sido mío.
Tu sonrrisa disfrazada de empatía
causó armonía en mi ser.
Tus palabras al viento,
como ansío escucharlas,
quizas para convercerme y creer
que eres la musa que mi corazón palpitaba.
talvés para soñar con mi lápiz,
mil poesías para ti.
Quizas debería disculparme,
por no tener el don de la expresión,
por no contar con el sinónimo del artesano.
para esculpirte y tocarte,
cada vez que te veo.
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