Hay momentos en los que nos podemos sentir la persona mas sola en el planeta, y en verdad es un sentimiento valido y sumamente necesario, dentro de esta adversidad es cuando uno inevitablemente recobra la humildad con la que se debe vivir, "las cosas nunca son tan buenas como queremos, pero tampoco están tan mal como pensamos", palabras que tantas veces he proclamado y que sin embargo, no entran en mi cabeza tan fácil, hasta escuchar muy dentro de mi algunas frases que me hacen reflexionar.
Ciertamente cuando se enfrenta uno a los problemas de otros, la situación pareciera tener una solución demasiado previsible e incluso sencilla, sin embargo, esta simplicidad es inversamente proporcional cuando se trata de nuestros propios problemas, la presión es algo que nos nubla mas de lo que quisiéramos, y las cuestiones que antes parecieran resolverse en un instante, ni siquiera nos dejan dormir.
Precisamente en este punto, es en donde suele surgir el verdadero problema de la depresión, ante la imposibilidad de ver nuestros problemas con claridad, es mas fácil saber que pasa en el campo de juego desde las gradas que como un jugador en un solo extremo, se suele otorgar total y completa dependencia a las personas que nos rodean, un error muy grande, pero también muy recurrente.
Las personas suelen decir "Un amigo es quien siempre esta ahí cuando se le necesita", pues pienso que quienes tengan esa idea en la cabeza, solo se puede decir que es una de las frases e incluso actitudes, mas egoístas del comportamiento humano, es virtualmente imposible tener a alguien en nuestro hombro las 24 horas del día,, si eso fuera cierto, simple y sencillamente nunca tendríamos problemas, y entonces pregunto ¿Quien no los tiene?; inclusive una mascota, se puede hartar de tener a alguien encima todo el tiempo, aun cuando esta persona este ahí para tratar de facilitar siempre las cosas, así como a veces nos sentimos solos y desamparados y otras tantas necesitamos hacer uso de nuestra soberbia para sentir nuestro propio espacio y tiempo.
Un verdadero amigo, no es quien llega y te chiquea, si no mas bien, quien llega y te suelta la cachetada, esas personas que te enseñan siempre algo nuevo, son las personas con las que descubres muchas cosas, aspectos propios que posiblemente nunca antes habías notado, un verdadero amigo resalta lo mejor y lo peor de uno, aun cuando no es necesario; un abrazo nunca esta de mas, pero siempre hace falta eso que te recuerda que eres humano y te estas equivocando, hay personas que por su instrucción no cuentan con la propiedad debida para referirse con cada persona, pero a fin de cuentas, no es su problema.
El "Te quiero" es la frase que mas problemas causa a las personas, pero la dificultad esta en la costumbre, hay quienes se acostumbran a escucharlo siempre y quienes en realidad no lo conocen, y aquí la cuestión radica en aprender a escucharlo cuando la persona de enfrente ni siquiera ha abierto la boca, es mas bien, ir mas al fondo, comprender a las demás personas, ellos también tienen sus problemas y un mundo completamente diferente en sus cabezas, sin embargo el "Estoy cansado, pero bueno, lo voy a ver" o el "como desespera, pero veamos", actitudes como esa son las que verdaderamente deberían traducirse como un "Te quiero". Personalmente, soy de esas personas que no suelen decirlo y tampoco espero a que me lo digan, con el paso del tiempo he logrado vivir sin esperar nada de los demás, hay quienes preguntan "¿Que clase de vida es esa?" y mi respuesta siempre es clara "es la mejor forma de vivir la vida"; si uno hace un regalo esperando recibir algo a cambio, ya sea afecto u otra cosa, la sensación que se produce al ver el gozo de quien recibe se corrompe y termina por desaparecer, así mismo, cuando uno recibe algo a cambio, aunque es algo grato, se vive con la sensación de que fue un acto de obligación.
Pues bien estoy en el punto de mi vida en el que no necesito a alguien en especifico que me recuerde porque hago las cosas, tal vez algún día vuelva a sentir ese vacío que deja el no tener a esa persona, pero por el momento, basta con ver las miradas de las personas con las que he aprendido a descubrir cosas nuevas, tal vez sin que ellos lo sepan, estas personas, sin necesidad de que lo digan, me recuerdan porque vale la pena hacerlo.
No siempre las cosas son como debieran de ser,
No siempre se puede tener la razón,
Pero si tu me haces sentir que si no estoy vivo entonces he muerto, luego entonces ya estás en mi vida.
|