BAJO EL ROSAL. POESIA.
Para que sea tranquila
la siesta del abuelo.
Debajo de la silla,
el Rhin, vigila.
Al lado de La Propina
los tres juntos.
En eterno cabalgar
hacia los fundos.
El baqueano con su lazo
va ordenando el ganado.
Su perro indescifrable
no se aparta de su lado,
Al Rhin, de raza indefinida
el abuelo, le salvo la vida.
Su dueño junto a la camada,
lo lanzo por la riada.
No se, si es perro, o es hiena
negro con manchas verdes.
Me da urticaria mirarlo
a lo mejor hasta peste tiene.
La paste le dio al abuelo
de repente se murio.
El perro mas triste que nunca
en su tumba se tumbo.
El sabe que no volvera
aunque se ponga a llorar.
El que ayer fuera su dueño
hoy duerme bajo el rosal.
Se turnan para cuidarlo
mas el, no quiere comer.
Solo levanta la cabeza
para las rosas oler.
El panteonero lo escucha
con menos fuerza llorar…
Llegada la mañana
lo enterro … bajo el rosal.
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