No eres mala por lo que dices,
quizá eres mala por lo que callas.
Tampoco hoy puedo decir que eres mala con quien te escucha,
sino que lo eres contigo misma.
¿Por qué? Porque golpeas con la fuerza del Mar el sentimiento que guardas,
dejando de este modo tu alma cansada y tus ojos derribados mirando el suelo.
No eres mala por lo que dices,
eres mala por lo que ocultas, por no dejar que tu vida sea vida
y tu voz parte de mis sueños.
No es ser bueno despertar de un sueño para ir tras obligaciones que no te agradan,
que no disfrutas tanto como un beso,
aquel beso que escondido en mi boca sigue esperando que no seas mala.
Sigues escondiendo sentimiento es tus escritos,
llorando sólo cuando no te veo, dejando que al Mar te alcance, te bañe
y que consigo se lleve el deseo.
Quizá en este momento soy yo el malo por contarte que no eres mala por lo que dices,
sino por lo que callas.
Deja esas palabras en las hojas,
quítale el polvo a tus alas y vuela a mi encuentro,
dibuja en el Aire los gritos que callas, y encuentra tu Alma donde se esconde
desde que tu y tu cautela ante la vida comenzaron a descuidarla.
No eres mala por aprender significados de viejas palabras,
sino por olvidarlos, o porque los guardas,
los guardas donde yo no pueda encontrarlos.
Que fea queda esa coraza sobre tu pecho, deja tu cuerpo desnudo sobre la cama,
sueña con el amor que un día me juraste y que te arropen mis brazos
que te cuide mi mirada que es la misma que te cuenta
y que te dice que ser mala no es lo que eres sino ese disfraz que te pones
ente este sentimiento hasta hoy desconocido.
Aun hoy te amo más que a nada en este mundo ¿Eso es malo?...
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