Siendo todo tan difícil,
El estar contigo me lleva donde más quiero,
Y ni el cielo ni mi infierno pueden entrar
En vereda tempestiva tan llena de sentimientos
Ni cruzar el río tan frágil que separa nuestras vidas
Del resto del firmamento.
¡Qué decirte en la cascada que no sienta ya a tu lado!
¡Qué elegía da el cantar si me siento ya tan vivo!
¡Qué decirme tú de amor que no descubra en tus ojos!
¡Qué pregunta hacerle al viento, si responde tu belleza!
Ni que hablar de soledad si me acuesto aquí contigo…
Junto a ti, mi aleluya, ni los dioses me condenan
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