Bajo la sombra de un frondoso árbol, un hombre dejaba que su mirada se perdiera en la lejanía.
¿Qué pensaba?
Tal vez, solo tal vez añorar su juventud pasada.
¿Un sueño no realizado?
¿Un amor ?
Bajo la cabeza, una lagrima se deslizo.
Movió el cuerpo, su mirada regreso de ese viaje infinito.
Su mano busco en el bolsillo de la camisa.
Se escucho el clásico ruido que hace el papel al desdoblarse
Una hoja, ya amarilla, apareció en su mano.
La leyó una vez mas, sumándola a las miles de veces que la había leído.
Repitió lentamente la primera linea.
Tal vez nunca leas esta carta...
Apretó el puño, el papel recibió una arruga mas.
Con la otra mano, acaricio con dolor el listón negro que llevaba en señal de luto, en el
brazo izquierdo.
Golpeo con coraje los pies, tratando inútilmente de sacudir el polvo amarillo de los zapatos.
Polvo de cementerio, polvo de muerte.
La carta regreso a su bolsillo.
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