Despegue fallido,
combustible oxidado... todo oxidado.
Al viento quedo el maldito cohete,
millones de arañas,
millones de telas blancas resistentes.
Se fueron los científicos,
escaparon los técnicos.
Huesos y esqueletos a los pies del artefacto.
Torre de acero inclinada,
Y la computadora a vapor se niega a morir.
Los dioses se apiadan...
¡Cae un rayo anaranjado!,
¡cae un viejo rayo anaranjado!,
los cuervos vuelan,
el águila saluda,
un estruendo y el polvo de huesos cubre los campos ruinosos,
¡allá va la flecha oxidada!,
y otra vez... ¡hazte a un lado Zeus borracho!. |