Qué contar en solo unas líneas que no esté inconcreto; qué decir en apenas nada que no sea inconciso. Remuevo los jirones de la mente, y comienzo a buscar todo aquello verdaderamente importante…todo de demasiadas palabras. Sigo buscando, esta vez algo insignificante, fugaz, efímero. Un disparo, una sonrisa, un llanto, una mirada, una muerte, una vida, un mundo… En apenas un suspiro, toda una eternidad. Y con ello me di cuenta de que lo verdaderamente importante es aquello tan efímero, pues no es sino esto lo que el cosmos mueve. |