Tengo insomnio por conseguir un sueño.
¡Y que bello es este sueño que se llama Tú!
Hay quienes dicen que soñar no cuesta nada,
He comprobado que el costo es despertar.
Y mira que es cara esta cuota de hallarme sin ti,
Es tan alborotadora como el sentimiento de sentirse caer y sobresaltado abrir los ojos y abrazar la cama para sentirse seguro y quieto, en un lugar blando, ante la abrupta caída que me provoca el recordarte tan inalcanzable como eres, y tan cercana como te ciento algunas veces y me gusta que estés.
Y ante este sueño que desvela mis ansias y amodorra mi razón me rindo, pues ya estoy cansado; y para serte más franco… Ya no quiero despertar.
Si lo se, es lamentable y propio de idiotas sufrir por algo que no tiene arreglo,
Y aun más sufrir cuando lo tiene.
Pero esa solución es no verte, no necesitarte, no pensar en Ti,
y convertirme a la realidad, viendo más allá de mis fantasías,
y declinarme a lo que los amargados llaman por sonarles menos triste “MADURAR”,
Formarse el hábito de olvidar las ilusiones por ser muy estorbosas en el camino del bien vivir, y comenzar a ser el lobo resignado que se canso de aullarle alabanzas a una inalcanzable luna; que por cierto hoy en noche ha dejado de salir por haber descubierto humilde que no poseía resplandor propio, y que su luz debajo la cual se besaron tantos enamorados y se inspiraron tantos poetas, nunca existió.
Pero no gracias, prefiero seguir fantaseándote,
seguir teniendo insomnio y vivir dormido,
y así encontrar las fuerzas en mis quimeras para andar en esta vereda llamada vida, que al fin de cuentas escritores y filósofos han coincidido en que es mera ilusión,
como lo es la relatividad de lo real.
Sabes, he descubierto que no necesito de ellos pues:
Yo no necesito más filosofía que el pensarte.
Más poema que tu ancha sonrisa,
Y más ilusión y realidad que Tú.
Y así en esta ilusión confrotraré a la pesadilla de no hallarme a tu lado y a la alegría de creer estarlo, Y el dichoso como endeble placer de soñar contigo, y el atemorizante cual prometedor compromiso de despertar por Ti.
BERNARDO.
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