Texto agregado el 31-12-2005 en este sitio.
Editado: 16/02/2007
Y EL DOLOR NACIÓ
Más de las veces sin boca,
en enjutos rostros aparece,
complacientes gestos destroza,
es tan duro como la roca.
Se inunda en hiel,
destruyendo alegrías,
blanco y negro viste,
canta insípidas melodías.
Migajas sueltas destila,
como trozos de vidrio,
destrozando a sabiendas,
que compite con el frío.
Con el eterno silencio,
se une en sinrazón
en gris el color convirtiendo.
Es cómplice perfecto,
del llanto en soledad,
es duna,
parásito eterno de la vanalidad.
No existe válida coartada,
no tiene juez y actúa sin jurado,
construye la escena perfecta
para ser culpado.
Es sangre,
jugando con esperpentos.
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