Cuestionarse situaciones anteriores es complicado para casi cualquier ser humano, a menos que tenga una capacidad superior y no este dispuesto a debatirse en su actuar pasado, pasando por sobre casi cualquier ley del pensar humano, sin la cabida de análisis de sus errores, los cuales normalmente llaman en forma superior la atención de nuestro presente.
A veces uno entra en el juego propio de cuestionarse cual habría sido el mejor actuar en una determinada acción, y se supone nuevamente dentro de ellas, tomando decisiones e intentando dar sentido a planes de acción mas arriesgados pero mejor evaluados por el presente. La almohada normalmente nos acompaña para esas horas, caminando de la mano con quien no sabe bien que es lo que hace. Las certezas nunca han sido el lado fuerte de ningún humano, y al igual que cualquier otro punto bajo, es razón de otros problemas ramificados. La Seguridad del conocimiento al igual que jugar con las probabilidades del pasado son ocupaciones inseguras para la mente humana, son dos filos invertidos de una misma espada, los cuales están dispuestos a cortar en dos el alma y vida de cualquiera quien este demasiado dispuesto a jugar con ellos.
Estas enseñanzas, a pesar de quienes comprendan su importancia, no se pueden aprender realmente sin tener un par de “cortes”en el cuerpo. Por suerte para mi, ya comprendí de que trataban (por lo menos parcialmente), e intente enseñárselo a todo quien pude, aun sabiendo la inutilidad de mi ocupacion, pero esperando por lo menos ahorraría un poco de sufrimiento a algunos que tienden a “cortarse” mas de una vez antes de instruirse en esta lección.
Vivan el momento esperando el futuro, recordando lo aprendido, pero sin ansias. No hay nada más etéreo que el futuro y nada lastima como el pasado.
|