Soy un instante en sobrevuelo del lugar. Corto el aire pródigo de cadencias y matéforas, reconozco cada centímetro.
El más pequeño de los indicios señala que no todos son capaces de felicidad, que muchos habrán de contentarse con simulacros.
Algunas voces se elevan nítidas y agudas, reclamando espacio propio, libre de obsesión y de futuro.
Veo todos los espejos del planeta reflejando confusos rostros, anhelantes de una antigua inocencia.
Apuro mi tiempo para descubrir horizontes de increíble claridad en el grito de un pájaro, que vocea en los entresueños del alba.- |