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YA TIENES DUEÑO IV

Las manecillas del reloj de tu alcoba,
Marcaban la hora de mi partida,
Y el deseo de verte otra vez más.

El juego de la vida,
Casi nos juega una mala partida,
Y casi mata la ilusión de este amor prohibido.

Las bombas del tiempo, cuando nos amamos,
Caen desprevenidos, y acaban con el momento,
Y la magia se hunde hasta el colchón de tu cama.

Escondo y recorro cada milímetro de amor
Para que nadie se de cuenta de lo que paso,
Siendo solo tus objetos los testigos de un amorío.

Necesitaba algo de aliento, estaba cansado por los momentos
tus labios, acariciaron los míos, siendo los mismos prohibidos,
sin retroceder a mas, salí del lugar de encuentros.

Al tener la primera visión de una calle sin salida,
trate de dar disimulo a lo que ocurrió mientras caminaba,
y di paso al que nos separaba, con la mirada perdida,
odio emanaba en sus venas.

No se detuvo ni un momento, y entro a tus aposentos,
no escuche alarido alguno, no se escucho nada,
me pareció algo raro aquel silencio.

Con algo de astucia y la mente fría,
entre a escondidas, por la puerta trasera,
al ver lo que sucedía, el te abrazaba
con lagrimas en los ojos.

Me dije que seria un abrazo, por algún momento,
de cariño que le darías, me dio celos…
No pude quedarme mas tiempo ahí,
el estaba ahí, cuando de pronto.

Al fijar la vista en suelo,
vi un charco de sangre.
La cual me hizo ir contra la fiera armada,
llegue a tu lado y el tenia una navaja.

Tú estabas con la mirada perdida,
el grito de mi amor, salio.
Forcejeando, enfrascado en una pelea,
termine ganando.
Con el dolor de mi manos por lo golpes,
el arma a unos pasos mas allá,
tu tendida en el suelo.

Escuche tus ultimas palabras en un suspiro,
”te amo… el mal, paga con el mal.”
La muerte te llevo.

Llore con ansias de regresarte a la vida,
se vieron cuadros de las noches de pasión,
y mi corazón… latiendo.

Con pasos acabados, y poco enfilados,
entre en la habitación,
donde se respiraba amor,
esos que son de los prohibidos.

Cogi del cajón más cercano a la cama,
cogi el arma mortal.
Pegue un disparo al interior de mi boca,
llorando sangre caí muerto en el lecho de amor.

Una historia de amor, que termino en muerte,
una historia de pasión, que termino con la razón.
Y es el fin de una historia de amor…

FIN




Texto de osodepapel agregado el 08-03-2007.
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