Nocturno
Se quiebra la noche;
solloza silencios,
mientras huye, despavorida.
Desencajada tras sus pasos
lame sus huellas el miedo;
ladino sonríe
y emerge entre la nada;
se vuelca y cercena,
descuartiza al sueño
en pesadillas.
Al alba las tinieblas se esfuman
y las campanas derraman
lúgubres caricias;
suenan a nostalgia,
amargura desbordada.
Yace el día,
pálido y lívido,
en lecho frío,
entre el dolor y su derrota,
frente a la gélida sonrisa
de la muerte en el espejo.
Churruka 19.11.2006
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