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Inicio / Cuenteros Locales / Claraluz / Posos de té.

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En una tarde de Noviembre de hace treinta años, siendo una joven universitaria que preparaba su proyecto de fin de carrera, se forjó una gran amistad que ha permanecido en el tiempo y sobrevivido a las circunstancias. Claudia, mi compañera de estudios me llamaba desde su coche; un accidente había atascado la autopista y llegaría con algo de retraso. Subí a la última planta para esperarla, era la más silenciosa y luminosa. Dejé mi bolso y libros sobre una mesa y al abrir uno de ellos encontré posos de té y parecían recientes. Por inercia miré hacia arriba esperando encontrar explicación pero sabiendo que no llueve en los lugares cerrados y menos posos de té.
Subí a la azotea, el cielo vaticinaba lluvia y comenzaba a soplar un fuerte viento. Una voz que me resultaba familiar saludaba. Me giré y vi a la señora Nora, portera de la Facultad. Vivía allí al lado en un pequeño y discreto estudio donde me invitó a tomar una taza de té.
Por todos era conocida la afición de Nora a tomar té y a elogiar las múltiples propiedades que había encontrado en esa bebida. Tomó una taza blanca del armario y preparó el té de la manera tradicional, con hojas, nada de saquitos.
Lo tomé a pequeños sorbos, saboreando su dulzor y dejando el resto en el que reposaban las hojas del fondo.
- ¿Sabes que puedo leer esas hojas? - me dijo- Sólo tienes que volver a coger la taza con los posos y hacerla girar tres veces con la mano izquierda.
- Lo haré pero sólo con una condición; independientemente de lo que veas, no interpretes a título personal las formas caprichosas que queden en mi taza.
Así lo hicimos, ella miraba en silencio mis posos de té para luego adentrarme en el desconocido (para mi) mundo de la teomancia.
Me enseñó que el fondo de la taza indicaba los acontecimientos futuros, el borde era el presente y todas las figuras de las paredes el futuro cercano o lejano, según estuvieran más cerca del borde o del fondo.
- ¿Ves esta zona de aquí? - dijo- señalando el asa.
- Ajá.
- Representa tu entorno y todo lo que quede aquí pegado será lo más importante para ti.
- Pues no quiero conocerlo antes de que ocurra - respondí- con una amplia sonrisa.
Me contó muchas anécdotas en su lectura por las hojas de té, tenía una larga experiencia con familiares y amigos e incluso desconocidos.
“Cuando descubro un árbol en el borde derecho, significa buena salud y estabilidad económica así como una pronta realización de algún deseo.
Si por el contrario veo una botella es símbolo de mala salud.
Cuando veo un cuadrado es que alguien brindará su apoyo y protección. Y cuando lo que veo en su lugar es un gato significa que un amigo traicionero muy cercano traerá problemas”.
Ese tan sólo fue el principio de un largo aprendizaje. En aquella ocasión tuve que desviar la conversación hacia mi tesis de fin de carrera pues Claudia ya esperaba en la sala de abajo. Cuando le expliqué lo de Nora me preguntó si había leído un aprobado en nuestro proyecto.
- Pues no me dijo nada sobre eso- contesté- No le pregunté por cosas personales, solo generales.
- Entonces dejémonos de tonterías y sigamos con esto, que vamos retrasadas- sentenció ella-
Claudia se fue a trabajar al extranjero, yo al acabar la tesis seguí trabajando en la universidad como personal docente, y Nora cuando se jubiló le compró el estudio a la Fundación Universitaria para convertirlo en consultorio donde leer las hojas de té a quien lo solicitara. Y su éxito iba en aumento, cada vez tenía más clientela hasta que un día tuvo que cerrar por problemas de salud.
Fui a visitarla al hospital donde le realizaban toda clase de pruebas y aproveché para preguntarle si ella no podía leerse sus propias hojas de té.
- Puedo, pero no quiero hacerlo. ¿Sabes por qué?
- Dime.
- Por la misma razón por la que tú jamás has querido que te lea tus propias hojas, porque una de las maravillas de la vida es sentir que es impredecible.


Texto agregado el 11-03-2007, y leído por 78 visitantes. (9 votos)


Lectores Opinan
2007-03-19 11:25:29 Muy buena reflexión final. Siempre me negué a conocer el sexo de mis hijos antes de que nacieran. loretopaz
2007-03-16 23:02:45 Excelente narración para describir la sana terquedad de uno por tratar de controlar su vida AzulMarina
2007-03-16 22:11:41 Excelente narración... interesante y muy bien concluida... Me encantó. velo
2007-03-16 22:06:36 Muy buena reflexion, se desprende de tu cuento, la vida es impredecible por eso es maravillosa. HAcer nuestra propia historia dicen algunos,vivir es hacer lo que nos toca segun las circunstancias.me gusto mucho. marsolesca
2007-03-14 19:50:44 "...porque una de las maravillas de la vida" es su sorpresa. Predecir el futuro es como matar el encanto, suicidar el porvenir. azulada
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