Esta noche voy a dormitar
hasta que mis párpados en negro
empiecen a sangrar.
Esta noche a solas
quisiera pensar que me alegra
ya no tenerte tan cerca.
Imagino que al marcharte
mil lágrimas derramaste,
sólo pensando en que no te amé,
que no te supe querer.
Pero qué más da pensarte,
si no quiero que regreses;
qué me importa extrañarte,
si te prefiero ausente.
Así que esta vieja noche
te guardo de nuevo silencio;
tampoco me inspira llorar,
quizá es mejor que no te tengo.
|