Mirada y espejo
Son ángeles
de diabólica sonrisa;
son taciturnos diablos,
rajados
en la intimidad de su ternura.
Son una llama,
a cuyo reflejo,
danza esclava
la muerte;
son una antorcha,
que alumbra la nada;
son una mancha,
que ensucia y pudre
lo puro y lo sublime.
Son ráfagas de viento,
huracanes,
que maquina la esperanza;
son perlas
de llanto eterno,
que resisten
al alma ardiente.
Son mezquinos,
traidores,
de sus propias mentiras;
son payasos,
oscuros bufones,
que niegan con franqueza
los hechos consumados
...Hacen del amor
un recinto privado,
un jardín de espantos y miedos,
donde el egoísmo,
en un tormento
cambia la piel,
desnudo de cariños y afecto....
Somos todo
y somos nada;
somos breves,
sólo un viaje,
entre la primavera radiante
y el invierno, gélido y frío,
que nos mata.
Somos astros fugaces,
en busca de un ocaso,
estrellas caídas
que aún lucen;
que sueñan
con ser soles...
Churruka, 16.10.2006 |