La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / sendero / Los imprevistos

 Imprimir  Recomendar
  [C:27856]

Había tanto bochorno que ella decidió dormir en la recamara de su sobrina Adela. A la media noche abrió las ventanas de par en par y el viento fresco fue agua para su calor. Debajo de la sábana sólo quedó un cuerpo desnudo y profundizado por un sueño que se ofrecía como un abrazo. Cuando el amante de Adela se tendió a su lado nadie malició, sino todo lo contrario. Ella lo integró a su espacio como una sorpresa que largamente había esperado. Los besos de él rodaban y ella corría tras las bolas de fuego que al tocarlas salían relámpagos que desnudaban la penumbra. De aquella noche no recordaría más que unos chillidos que paulatinamente se fueron alejando. Él se retiró con pasos felinos en la madrugada y ella despertaría prendida al cojín. Diría: “tanta realidad sólo puede ser un sueño”
La puerta se abrió de par en par y la voz de su esposo cayó a su oído como el dolor que se causa cuando un absceso ha nacido en el filo de la boca.
—¡ ¿Qué haces en la recamara de Adela?! ¡¿ no tienes la tuya?!
Con modorra le contestó doblándose de la cintura y estirando las piernas.
— Adela se fue de improviso. Vino una amiga y la llevó a estudiar a su casa. ¡En nuestra pieza hacía un bochorno insoportable! Ésta es la más fresca y dormí como nunca. ¡ He tenido un sueño…!
— ¿ Qué soñaste?
— No. Me da pena. Te esperaba antes de la media noche
— Me fue imposible. El autobús se quedó tirado en la carretera por más de cinco horas. Me retiro, voy al negocio.
Cuando el conyuge salía de la habitación, la mujer percibió el aroma de su propio perfume, pero el deseo de regodearse en la cama ocupó su atención y entrecerró los ojos y dio rienda suelta a la imaginación.
El esposo abría el portón cuando llegaba su sobrina. Adela le dio un beso en la mejilla y él la tomo discretamente de la cintura. Ella aprovechó para susurrarle al oído:
— No pude esperarte, mi amiga me necesitaba y tuve que acompañarla. Pero tío, tú no pierdes el tiempo ¿Con quién pasaste la noche?

Texto agregado el 24-02-2004, y leído por 358 visitantes. (8 votos)


Lectores Opinan
2005-12-23 05:46:49 jajaja...!!! Muy bueno. lilianazwe
2004-03-14 11:52:53 muy, pero muy bueno. Estrellitas varias... albertoccarles
2004-03-10 03:15:31 jajaja.. qué historia!!! mira que cierras todo en el mismo círculo vicioso, qué buena idea, que buena historia y que bien escrita está... dejas ver lo que quieres con la sutileza de los grandes. Saludos y estrellas rubén. CaroStar
2004-03-01 20:18:21 Sueño o no al final .. todo quedaba en familia. Saludos FranLend
2004-02-25 22:58:00 ¡Eres genial! Siempre me sorprendes al final. Un beso. marimar
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]