EL HOMBRE SUFRIÓ
El compañero de Dios, el hombre
No entendió el débil espíritu turbio
Que yacía en su ser ambivalente y salvaje
En la extraña resolución del costado derecho de su costilla
La vida aumentó la vivida misión de su compañera
Alegría dio y asombró los parpados de aquel inofensivo personaje
Cuando vio mujer que de hombre salió
Aunque el alarido fue cuando se la presentó
Y con ella compartió el fulminante pecado
Concebido, por la tentación cobarde de la víbora,
Pesadilla absurda que desorientó a la humanidad
La alegría asombró cuando vio mujer quede hombre salió.
Cuan desnudos atónitos desvelada la ceguera
Alucinado, Adán gritó la voz del espíritu puro de Dios
Desterrados del bosque por su pena llora,
La hojarasca de su conciencia quedó
Devorador en el desierto honor y pánico
En el mundo se cultivó
El silbo del animal del amor
Ramas y cuanto fuere `posible de todo se alimentó
Su compañera, Eva la mujer, no conoció sino el dolor
En la selva absurda en el que su vientre parió
Terror, peligro espanto cuando ella se reveló,
Se hizo tronco el arrecife y locura en el destierro
Pasaron a los luego cuando la mujer amazona carnívora se volvió
Y ya cuando la mujer decidió el abandono, el hombre sufrió.
|