Es de noche,
la oscuridad reina.
Un lado que no es solamente,
mi lado más oscuro, te trajo hasta aquí.
Será que tenía ganas hoy.
Será que tengo ganas siempre.
Será tal vez que cuando hay magia
en el aire, la siento, como si tuviera aroma
a horizonte naranja, a cielo con baja presión.
A sudestada.
Primero fue en esos tonos, justamente,
pero después, fui cambiando hasta el lugar preciso,
hasta desvirtuarte toda,
hasta no reconocerte más.
Te desvestí de colores como si
todo el mundo hubiese quedado en sepias.
Añoranza de aquél entusiasmo
que nos tenía por completos,
por ocasiones de plenilunio
solsticios de ying-yang |