La madre dormida.
Estaba tranquila, en su silla. Pensando como estarán sus hijos de ya mas de 20 años. Desde hace tiempo que nadie la iba a visitar. Estaba en su hogar solitaria, sin marido ni hijos. Extrañaba a sus hijos, que no se acordaban de ella, extrañaba a su esposo que la había engañado y que no estaba con ella. Solitaria en una casa. Tejiendo. Tenía un siglo de vida, y aun no moría. Pero ates de pensar en eso. Se le vino a la cabeza que por que nadie la recordaba, ¿será por que no me querrán? Pensaba inconscientemente. A lo mejor no fue suficientemente buena con su esposo e hijos. No la sabía.
Luego de minutos de pensar en eso. Durmió tranquilamente, en un sueño profundo que la llevo a ver cosas que no recordaba. Cosas que no se le habían venido a la cabeza antes.
Justamente ese día, era su cumpleaños y una hora después de haber dormido, sus hijos llegaron. Pues estaba de cumpleaños.
Y no se llevaron una sorpresa muy agradable, pues su madre se había dormido. Pero no como de costumbre. Si no que era un sueño que duraría toda la eternidad.
|