Hoy quiero escribir al niño que veo en ti
¡Sentirte vulnerable a mis caricias!
Es ver al niño mimado, consentido, al travieso y juguetón…
Miro tu cara… veo tu pequeña frente, tus cejas pobladas, tal cual niño
Tu semblante de dolor, por tu mal estar
Expresas angustia, que va desapareciendo al acariciarte
Te mimo… beso tus labios… mis manos recorren tu piel, paulatinamente cambias, el niño se esconde dando paso al hombre que amo.
De soslayo... veo la ternura expresada en tu cara
Trasmites sentimiento calido, llenando de paz y amor a mi vida.
Vislumbro destello de luz en tus ojos.
Esos destellos, me invitan a viajar por ese espacio sin tiempo, allí donde habitas, allí donde te encontré
Allí encontré a ser tan excepcional, al que amo con todo mi alma, que de igual modo mi piel le reclama…
A quien siento cada mañana en cada rayo de sol, en cada suplir del alma...
|