La Historia se repite, pero la historia está escrita en el destino.
Vino de la nada virtual, se instaló en mi ordenador, y empezó a manipular mis programas, mis bases de datos, mis registros, mis recuerdos.
Me maltrató y martirizó hasta la extenuación; yo sufría.
Un desaprensivo me aconsejó instalar un antivirus potente.
Se marchó por donde vino; no nos despedimos.
Ahora estoy sólo. (Ya no sufro).
Jamás volveré a pedir consejo a amigos desaprensivos.
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