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LOCA NATURALEZA Nací con la rareza de tener tres en vez de dos cromosomas. Mi sexualidad vino definida gracias a aquel diagnostico inconcluso e irracional del especialista de turno el día de mi nacimiento, quien dijo que debían observar mis tendencias para saber realmente mi orientación sexual. Mi madre siempre quiso un niño y no observo mi niñez, sino que me impuso esa inclinación vistiéndome y educándome al estilo masculino, por eso del sexo fuerte. Pero cuando iba al pueblo con mi abuela paterna a pasar el verano sin mis padres, era todo lo contrario. Mi abuela escondía toda la ropa de la maleta que mi madre me preparaba. Sacaba de su armario unas falditas y unas camisetas muy monas y me calzaba unas sandalias de color rosa o color amarillo, pero idénticas, me colocaba en el pelo unos lacitos de colores y entonces me convertía en María en vez de Mario. Ella criticaba mucho a mi madre, decía que el sueño de tener un niño habían desvariado su educación hacia a mi. Pero ni la una ni la otra miraron bien mi entrepierna. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |