Guadalupe Salcedo fue un lider guerrero de la década del 40 en los llanos orientales de Colombia, asesinado después de deponer las armas en una emboscada del gobierno
La ultima vez lo vi irse entre humo y metralla, contento y desnudo… iba matando canallas con su cañon de futuro, iba matando canallas ...
La canción del Elegido - Silvio Rodríguez
Capitán, Para usted, mi respeto y admiración
I. El Canto Nostálgico
Por los llanos de mi tierra
se formo un gran ideal,
luchar por lo que se quiere
hasta dejarse matar;
esconderse en morichal,
esperando la insurrección,
mi Capitán Guadalupe,
esta es su canción.
Berardo en la penumbra,
Dumar con su disidencia,
y usted con sus ideales
formaron la insurgencia;
Un buen hijo de la patria,
niño, centauro indomable,
un fusil en las manos guerreras
y en la cara una sonrisa amable.
Capitan Guadalupe Salcedo,
porqué se fue antes de tiempo,
su pueblo le reclama
el dejarnos en silencio.
Galopando por los llanos libertarios
la soñé la otra noche,
con esa presencia bravía
y de magia ese derroche.
los rios de esta tierra
lloran aún por usted;
el Arauca, el Orinoco,
se lamentan porque se fue.
El Casanare incosolable
le reclama con su cause
dondé esta mi Capitan,
dónde ha ido a refugiarse.
Le reclama el cuatro y el arma,
los capachos y el joropo,
porqué nos abandonó
de un momento para otro.
El atardecer del llano amado
no es el mismo sin usted
Digame Capitán Guadalupe,
cuándo ha de volver.
II. El Recuerdo del Heroe Ausente
La revolución que usted promulgaba
era la del corazón,
era la del cambio sincero,
la de salvar la nación.
El vuelo de la garza blanca
por la sabana solitaria
recuerda su galanteria
que hoy hace tanta falta.
Capitán, Capitán,
A donde marchan los fusiles huerfanos
la revolución quedó exiliada
como los deseos de marchar.
Quedamos a solas, Capitán,
con falsos profetas de armas homicidas
de banderas negras de sangre manchadas,
que utilizan su nombre, sólo para matar.
Le invito a que venga Salcedo,
conozca la miseria de este pueblo olvidado
asediado por tanto plomo y sangre
desde que usted se ha marchado.
Las montañas lo reclaman,
desde los ladrillos dolientes,
el silencio del asfalto,
por sus pasos guerreros clama.
Vibran los volcanes solitarios
el pan de cada mañana,
el niño duerme ignorante,
esperando que fusilen su alma.
Y los brazos lamentables
del campesino en la ciudad
gritan repitiendo de nuevo
¿Guadalupe dónde está?
III. El galope de Payé
Su caballo blanco cabalga en la llanura
buscando el remanso del agua más pura,
la de esa tierra libre que usted prometió forjar
con el ingenio de Berardo y la fuerza de Dumar.
Payé blanco calma ya
Guadalupe volverá
no se cuando,
no se dónde,
estoy seguro que lo hará.
Noble potro relincha airado
pues su amo no ha llegado,
sus trancos largos revolucionarios,
hacen brotar de la tierra nuevos y tristes cantos.
Payé blanco calma ya
Guadalupe volverá
no se cuando,
no se dónde,
estoy seguro que lo hará.
Mira lejano el caballo
el cuatro amado del Capitán,
al que arrancaba notas recias,
que alegraban el trochar.
Joropo fuerte tenía a bien,
con cantos propios de la libertad,
alumbrando el atardecer
refugiado en un morichal.
Payé blanco calma ya
Guadalupe volverá
no se cuando,
no se dónde,
estoy seguro que lo hará.
IV. Las cenizas en la Alforja
Nació llevando la muerte al hombro
o en la alforja del caballo,
Nació entre los escombros
para salvar los lacayos.
Porque abandonó el llano,
para qué fue a Bogotá
sabía usted de antemano
que allí estaba su final.
Bravío y fuerte el hombre
que digno va a su funeral,
como lo ha hecho usted
honorable Capitán.
Canto de miel y pan,
Guarapo, cuatro y arpa,
enfilo de mi garganta el arma
Por su recuerdo a disparar.
Deje que me bañe en su recuerdo
para cantar la furia loca de este nuevo despertar
y permitame a su nombre
este cielo triste rasgar.
Desconocido poeta,
sufre los agravios de la estupidez
pero este canto Guadalupe
nace una y otra vez.
Y reivindico su memoria
la del más grande guerrero,
paladín de las llanuras,
Capitán Guadalupe Salcedo. |