|
Caleidoscopícate, por favor. Pues sí, pues no, pues no sé, quizá, a lo mejor, todavía es pronto o tarde o yo que sé, déjame en paz. Todas eran excusas constantes y seguidas de mi cerebro a mi pluma, y ¿qué quieres que haga si me bloqueo?, pues que no sé te he dicho, quiero escribir un cuento y que tú me ayudes, que me dejes en paz que yo saber sé poco. Escribí sin pluma, a pelo y con un dedo, sin tinta ni tintero y con la pastosidad de quien escribe una lista de la compra. Salen letras y palabras y salen cosas que crean un intento de una obra de un cuento para niños. O la intención al menos queda. Y bueno, acabo y digo ¿qué piensas?, y yo qué sé, pues no sé, tú sabrás si hay que saber. Bueno, mientras enloquezco con mi cerebro decido plasmarlo o colgarlo en Internet. A lo mejor hay alguien a quien le gusta. A lo mejor no, pero eso en estos momentos es de poca importancia, estoy deseando que mi cuento lo lean miles de personas. Pero personas que entiendan el mundo fantástico y mágico y excitante y único de los cuentos. Quizá lo lean muchos niños. Ojalá. Al poco tiempo aparece un hada, mágica, única, fantástica y me dice no sé qué de una revista y qué sé yo de respuesta a una de mis dudas porque venía contenta a causa de unos vinos, todo sea dicho de paso, vinos fantásticos y únicos y excitantes y risorios (en algunos momentos irrisorios) y va y me dice, ¡oye! que voy a crear eso que tú siempre has querido crear y no has hecho porque eres un zángano, y le digo que yo qué sé que qué me cuenta y me contesta que le gusta mi cuento infantil (sí, ese fantástico, mágico y excitante para personas que entienden el mundo fantástico y mágico y blablabla) y quiere ponerlo y me pide permiso y yo le digo que encantado (y emocionado e ilusionado e incluso, excitado), que quiero colaborar y ayudar como sea. Y esa hada (que ya sabéis cómo era) va y me dice que mi sueño se ha cumplido y que mi cuento está en una revista y que la han leído más personas y que le gusta mi cuento y que por eso lo pone y me emociono y lloro y grito cuando veo la portada de un caleidoscopio en mis manos. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |