Entre las quimeras de mis sueños aparece esa ciudad, entrelazada en otro espacio, habitada en sitios distantes y lejanos, diferentes y cercanos, siempre en vigía busacando aquellos recovecos por los cuales emerjo cada día y escapo cada noche , buscándome entre fugitivas plazas, desencontrándome en cada esquina, caminando por senderos sombríos y claros, extraviándome por murmullos y sonidos estremecedores, ingresando en casas ,inabitables, dispersas conocidas e ireconocibles.Examinando mesas, paredes,camas y ventanas interrogandome si ¿ésta es la casa que conozco?Sucumbiendo ante la vida que adquirieron, saliendo hacia la calle a mirar los abismos de las alcantarillas por donde se escapan los abrumadores y recurrentes sueños. Silenciosamente desconcertado, encontrando una que otra niñez escondida, visitando fugazmente a la muerte y saliendo ahora despierto hacia aquellos sitios de los cuales escape, volviendo por los mismos senderos, veredas y esquinas. Retornando por esa misma casa afable y triste desenterrando los recuerdos solitarios, implacables a la sombra de estos objetos, gritando y viendo pasar vestigio a vestigio la ausencia y la vida. Desaparecido, casi muerto esperando los últimos instantes, retorno por mi sueño a tientas, despacio, desperado intentando quedarme así.
Vagando cada día, cada noche, mientras duermo, mientras sueño, alguna tumba, alguna mustia avenida, en la que habitan sombras que vienen desde recónditos mares, inexorables ciudades. Apareciendo en el sopor de la noche con las miradas donde se encuentran los sueños, por donde se escapan los sueños con las miradas diáfanas |