Que se altera, que muerde el anzuelo.
Que se oculta bajo un libro y muere en el intento.
Que se hunde para vivir.
Y siempre retorna.
Que lame las estepas y duerme bajo el sol.
Que aguarda con calma, esperando el rigor.
Un pez de aguas calientes.
Un loco de aguas tranquilas.
Un caballo sin crines.
Un caballo sin viento.
Un paisaje sin ventana.
Claro de luna
sin luna.
Por doquier.
Por nada y sin embargo
por todo.
O por la nada que es el ser.
Impropio, ajeno. Sin rumbo.
Sin causa, sin encanto.
Sin vestigios.
Existir nada más.
Salir de la botella
cada día.
Para nadie.
Tal vez.
Acaso.
Quizás.
Nunca la certeza.
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