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La Soledad Del Cuadro Desde la ventana veía a los turistas curiosos y uno que otro lugareño que admiraba su belleza y sus abundantes colores. En el iluminado pasillo una suave alfombra roja ocultaba la suciedad del suelo, dándole una sutil elegancia al recinto que se sobre poblaba con gran frecuencia. Las masas de gente se movilizaban como hormigas, mas no podían evitar la tentación de detenerse y mirarlo a él. Uno que otro imprudente le sacaba fotografías, rápidamente era suprimido por uno de los rigurosos guardias. Si, la gente lo admiraba y lo contemplaba día a día, con el único deseo de felicitar al creador de semejante obra, al artista tras bambalinas. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |