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Inicio / Cuenteros Locales / Claraluz / Mi honorabilidad.

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Aquel día mi agenda estaba más apretada que de costumbre. Las primeras gestiones tenía que hacerlas en el banco para luego visitar a una serie de proveedores.
Como no pude desplazarme a mi sucursal bancaria me acerqué a la más próxima.
No había mucha gente, sólo un señor que ya se iba y yo que entraba.
- Buenos días, caballero - saludó el empleado de ventanilla-
- Buenos días - le respondí- a través del opaco cristal que nos separaba.
Tras una forzada sonrisa de rutina proseguí.
- Quiero ingresar este dinero en mi cuenta.
- Muy bien ¿Sabe el número de su cuenta?
- No, ahora no lo tengo aquí, pero le facilito mi documento nacional de identidad.
- Perfecto, con eso será suficiente.
El empleado tecleó varias veces en el ordenador hasta que finalmente halló mis datos. Verificó la cantidad de dinero e hizo el ingreso.
- Firmé el comprobante y lo guardé en mi carpeta.
- Gracias y que pase usted un buen día- me dijo a modo de despedida-.
-Igualmente, muy amable- le respondí-.
Me fui al coche, estaba conduciendo y escuchando una canción de Café Quijano cuando sonó mi móvil, por prudencia no descolgué.
Había terminado las visitas y eran casi las doce del mediodía cuando volvió a sonar el móvil, el mismo número que antes.
- ¿Si? ¿Dígame?
- Buenos días ¿Es usted D.Carmelo?
- Si, el mismo.
- Soy Samuel y le llamo de la sucursal bancaria donde esta mañana hizo unas gestiones.
- Ah si, dígame ¿Qué desea?
- Que devuelva usted el dinero que se llevó.
- ¿Perdón?
- Si, que devuelva usted los mil euros que se llevó de aquí esta mañana.
Yo no sabía si aquello era una broma de mal gusto o una falta de respeto, o algo mayor, o todas las cosas al mismo tiempo.
- Mire, debe haber un error, yo ingresé dinero en mi cuenta y no…
- Las cámaras le estaban grabando y si no lo devuelve pondré el tema en manos judiciales - dijo tras interrumpirme-
- ¿Está usted loco? ¿Qué cámaras y de qué dinero me habla?
- Las cámaras de seguridad.
- Ah pues entonces verán que no estoy mintiendo y que usted está cometiendo una negligencia.
- ¿Va a devolver el dinero o no? dijo con tono desafiante.
- Usted está loco, voy a dar quejas suyas.
- Pues que sepa que es un ladrón y que lo voy a denunciar.
En esos momentos no cabía en mí, me encontraba en tal estado de nerviosismo que no sabía ni qué hacer, a dónde dirigirme ni qué decir.
Fui a casa corriendo y le conté a mi mujer lo sucedido. El semblante iba cambiando de expresión y color, había cambiado al rojo ira y a fruncir el ceño.
“Esto no puede quedar así”- me dijo- ¿Pero se han dado cuenta del daño que han hecho?
En ese momento suena el teléfono, el mismo número de antes.
- ¿Si?
- ¿D.Carmelo?
- Soy yo, Samuel de nuevo. Le llamo desde…
- Si, si, ya sé quién es usted y de dónde me llama - le interrumpí con tono enfadado-
- Llamaba para decirle que el dinero apareció, estaba debajo del teclado de mi ordenador.
Me quedé atónito, no daba crédito a lo que estaba escuchando.
- Tengo que disculparme- prosiguió-
- ¿Disculparse dice?
- Lo siento, pero somos humanos y nos podemos equivocar.
Esto era lo último que me quedaba por escuchar, miraba para todos lados pero no veía la cámara oculta. “¿Qué clase de broma pesada es esta?” pensé para mis adentros.
- Oiga usted- le contesté- ¿Ahora quiere pedir perdón? ¿Se da cuenta de lo que ha hecho? Déjelo estar, ahora mismo me ha dejado tan irritado que no puedo seguir hablando con usted.
Cuando colgué mi mujer seguía colorada por la ira, había seguido al detalle la conversación y no entendía nada.
- Esto tendrá sus consecuencias - me dijo- Vamos ahora mismo al banco y cancelamos todas las cuentas que tenemos con ellos, incluidos los depósitos, los plazos fijos y los fondos de inversión. ¡Ah! Y el plan de pensiones lo congelas también.
Mi esposa vociferaba como si estuviera poseída.
Llamé a mi cuñado que es abogado para que en frío y con calma me ayudara a redactar una carta de reclamación, me encontraba indignado.
Hice hincapié en el estado de ansiedad y nerviosismo al que me había sometido la acusación, mi desconcierto ante las amenazas sufridas, los modales y sobre todo el haber atentado contra mi honorabilidad.
A la mañana siguiente presenté la carta al director de mi sucursal.
El pobre hombre no sabía cómo disculparse, llamó al compañero por alusiones y verificó la razón de mi reclamación.
- Me quiero ir de aquí- le interrumpí- Se que usted no tiene culpa de nada pero por favor, cancele las cuentas.
-¿Puedo hacer algo para que cambie de opinión?
- No, la decisión es firme.
Aquel pequeño hombre no paraba de sudar, quería mantener su negocio, pero ya no había marcha atrás.
- Firme aquí - me indicó- con esto ya tiene todas sus cuentas canceladas. Sabe que siempre tendrá las puertas abiertas- continuó-
Me hizo gracia lo de tener las puertas abiertas. Tenía claro que iba a volver como cliente, aquel banco era el mejor de toda la zona, tenía los mejores precios y ofertas competitivas a los diferentes colectivos, eran eficaces y eficientes además de poseer una extensa gama de cajeros automáticos. No faltaba un datáfono en cada comercio del que beneficiarse uno de sus grandes descuentos.
Pero eso sería en otro momento, cuando se me pasara el enfado.
Ahora mismo quiero darles una lección y por orgullo propio me tengo que ir, es ley de vida.
Pero volveré ¡Vaya que si volveré!

Texto agregado el 21-05-2007, y leído por 190 visitantes. (13 votos)


Lectores Opinan
2007-10-30 15:22:51 Me ha recordado al Erre que Erre de Paco Martinez Sora..... Muy bueno Alejandro_1 007
2007-06-06 23:02:22 Jejeje, D. Carmelo debe tener un temple... yo me habría acordao de cada uno de sus muertos montados a caballo... la vida nos da las mejores historias. Saludos. Nomecreona
2007-05-30 16:20:37 Bueno, no se si esta historia es cierta o no, pero te puedo decir en defensa del sector bancario que estas cosas no suelen ocurrir o al menos no de esa forma.Tremenda bronca le caería al empleado, jajaja, uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario.Saludos. beamf
2007-05-29 06:55:57 entretenida narración... impacta y envuelve al lector a continuar el desenlace... Excelente trabajo velo
2007-05-28 15:27:31 Excelente narración y buena historia... aukisa
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