MUCHO MUCHO MUCHO
Qué linda es la palabra "mucho",
qué sugestiva;
cuando viene después del "Te quiero",
cuando viene después del "Quiero besarte",
y después del "Te hago el amor",
ahí mucho mejor.
Y si escribimos o decimos
"Mucho mucho mucho...",
lentamente,
poniendo los labios como para un beso,
cada letra, cada sonido,
la sensación suave en los labios y la lengua,
el chasquido,
la expresión del rostro,
todo se vuelve anhelo y sugestión.
21 de mayo de 2007 |