Desarmado
¿Como suponés que entienda mis propias reacciones,
Si soy un desconocido dentro mío,
Concentrado en lejanas visiones,
Flotando a la noche, mirando el mundo mil metros sobre el río?
Grabo fielmente tus rasgos en mi cuerpo,
Con mi lápiz viejo y oxidado.
Dejándome llevar por los engaños del tiempo,
Sobre calles oscuras y faroles quebrados.
Y tu sentido común no me quiere,
Te habla muy mal de lo que te digo silenciosamente.
Pero ¿sabés qué?, suceda lo que sucediere,
Voy a romper mis propios límites y esperarte pacientemente.
¿Cuánto cuesta tu confianza
Si pretendo ganarla con algún que otro encanto?
Guardo en mi bolsillo las excusas y la esperanza,
¿Por qué imaginarte me lastima y me gusta tanto?
Me juego a que lo hacés a propósito,
Cuando te acercás, y en un segundo te vas,
Quedando yo solo y melancólico,
Porque con tus armas desarmado me dejás.
Y cuánto quisiera yo fotografiar ese segundo,
Cuando tus ojos me detienen congelado
En medio del camino, con un poder profundo
Que solo Dios te pudo haber dado.
Tranquilidad, paz, y belleza calma,
Vientos destructores y fríos en mi cabeza este día.
Tenés la capacidad de jugar con mi alma;
De darle un toque de color o cubrirla con una tristeza sombría.
Soy un punto en tu universo variado,
Pero no pretendo seguir siéndolo.
¿Sabías que muchas veces kilómetros corrí para ir a tu lado?
Y ese dolor que me causaste ignorándome, terminé olvidándolo.
Doy un salto entre todo lo que dejo atrás,
Porque abandonaría hasta mi nombre, o te lo regalaría,
Para irme adonde vas.
Y en tus brazos, después de siglos, descansaría.
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