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Inicio / Cuenteros Locales / Aristidemo / El Amor en los Tiempos de la Cólera

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Odio a mi mujer. Un odio tan profundo como el primer amor que le profesé: lento e intenso por igual. Pudiera matarla. Y digo pudiera porque quiero y no puedo. Cosas de policías, jueces y licenciados. Ella lo sabe. El día a día lo confirma minuciosamente; un gesto aquí, una pregunta sin respuesta allá, un portazo bien medido. O un codazo a media noche, fingiendo dormir.

Antes de vivir con ella, al único que podía despreciar era a mí. Ahora sé que no hay delicia más tortuosa que la de desmenuzar como obseso los defectos, fallas e idioteces de alguien más. ¡Las suyas son tantas! El tonito mustio de su voz, la mirada vacuna a la hora de comer, el olor que deja en las almohadas, ese andar de pato, ese estómago blancuzco, la manía insoportable de reírse sola, sus ronquidos inhumanos, su indomable pereza, todas y cada una de sus opiniones, todas y cada una de sus prendas, sus hemorragias y cólicos mensuales (exactos, puntuales), los amigos de su infancia, las amigas que frecuenta, su total falta de malicia, las cosas que me cuenta...

Que me contaba. No nos hablamos. Hemos vuelto a la época en que el lenguaje se conformaba de gruñidos, onomatopeyas y monosílabos. Pudiera destrozarle un hueso de mamut en la cabeza, ofrecerla en sacrificio a un dios recién inventado por mí; destazarla, asarla, comérmela y quedar insatisfecho. Pudiera amarrarla a la escalera, apagar cigarrillos en su vientre, hundirle los ojos, dar de martillazos a los dedos de su pies, morder sus tetas hasta escupir tejidos, dar de puñetazos en su rostro hasta cansarme, hasta dejarle un solo diente al cual amarrar un hilo delgadito y jalar hasta que caiga juguetonamente sobre las baldosas empapadas de sangre...

La odio con el más antiguo de los odios; el primario e inconsciente; el auténtico furor de la bestia herida. Y no estoy herido. Estoy harto. A cada segundo que pasa, es mayor el cebo que se forma en mi tráquea; más acedo y nauseabundo. Me invento cualquier camino para retrasar mi llegada a casa. Hay momentos en los que sé que no tendré el estoico desprecio que me exigen sus ires y venires; la sola certeza de su presencia sería suficiente para enloquecer. Estoy loco y me regodeo con fantasías mortuorias, con tajadas rapidísimas a la yugular. Imagino que ese árbol es lo suficientemente grande como para colgarla de la última rama y que nadie se diera cuenta hasta que su carne descompuesta cayera, verde, de los picos de los pájaros; que esta avenida es tan transitada que un atropello provocado pasaría por accidente inevitable; que es cosa de ahorrar tres quincenas y esa pistolita haría tan bien su primer trabajo.

¿Cómo llegué a esto?
No importa, llegué y aquí me quedo. Este odio es la única posesión real que me queda. Todo lo demás ella se lo ha llevado. Me encuentro huérfano de ideas, seco de recursos, limpio de recuerdos. Todo es un ahora sobre fuego, una explosión en cámara lenta. Es como la gula, como la incontinencia, como el deseo. Un rugido dentro del cráneo. Siempre lo mismo.

No sé cuánto tiempo podré resistirlo. No sé porque no empaco mis cosas y simplemente me largo. No sé cuándo perderé hasta mi odio, agotándolo hasta el espasmo. ¡No sé, no sé, no sé!

Y el peligro ya ha encontrado otros sitios; ya también ronda mis espaldas. Se ha adueñado de mi cama, de mis libros, de mis tardes de café y revistas. No puedo andar desprevenido, fingiéndome único concesionario de esta maldición. Este espectro de humores negros y afiladas uñas, de sogas, epitafios y eructos dedicados, es el inclemente resultado de sentirme acorralado. Ella también me odia, no hace falta investigarlo. Sólo espero su primera invectiva, la más calculada de ellas, para atacar sin remordimientos.




Texto agregado el 08-06-2007, y leído por 182 visitantes. (4 votos)


Lectores Opinan
2008-04-27 01:05:45 Cuadro frecuente el que pintás. Absolutamente incomprensible pero se ve en indefinida cantidad de galerías una y otra y otra vez. Y uno se queda ahi... mirando sin entender un carajo... y es una calamidad en cuanto a todo criterio pictórico. Pero qué hago yo acá frente a esta bazofia? Acá mi gemela nonata me dice que eso se llama inercia. Que hasta que no pase el ferrocarril de las 9.30 (que lleva años de retraso) y lo mande a uno de culo al otro lado de la montaña... en fin... Esteeeh... si, si, muy bien escrito, esa era la idea torovoc
2008-03-19 21:43:57 Desde el primer párrafo atrapa y la memoria se torna ágil, porque más de algo hay por aquí que permite hacer el ejercicio completo de la mano de tu pluma. Toda una catarsis, una explosión que igualmente arranca carcajadas y se queda el lector tranquilo porque al fin y al cabo no ha pasado nada y todo indica que será una eterna espera. Bien trabajado, la tensión aumenta en esta descripción de intenciones y deseos. Estrellas vienen volando. Ah, el título me preocupó, ya sabes, hay una novela de García Márquez titulada así, pero ya veo que esta cólera es ira de la más sutil, de la más elegante. FaTaMoRgAnA
2008-03-06 15:12:47 mierda.. qué fuerte... la verdad es qeu suena a la suma de todos los odios del mundo mundial. me entristeció tanta cobardía compartida.. qué será lo que lo hace quedar... Es un relato tan amargo como bueno. joder... que sensación de ahogo me ha quedado lom asoscurodeminegroyo
2008-01-25 20:01:13 lo que pasa es que odiar también es hermoso. bien bonito (como de costumbre) jorge_jolmas h
2007-12-24 18:37:09 No hay nada mejor que el sentimiento puro, nos mantiene vivos, nos mantiene atentos. Excelente relato y ud no necesita que esta fulana de tal venga a decirselo pero igual se lo digo. Blimunda
2007-07-11 17:47:31 lo que encuentro son frases geniales y una prosa envolvente, el último fragmento no pudo ser mejor para redondear el odio. muy bueno, otra vez. felicidades. ya has publicado? zenia
2007-06-22 01:06:52 jajajajaja. ostias, pues me gusta. chorizo ensalchicha
2007-06-18 19:22:40 mmm.. pobre mujer. si no la soportas agarra y vete. no jodas. me da pena ella y me da pena el. asi no se puede vivir. pero eres un gran escritor, sta genial escrito ;) LaMillan
2007-06-12 19:07:39 coraje hermanito! coraje!!... nn_naturalmente
2007-06-09 15:58:31 uffa... por ahi hay una cancion que dice "desde mucho tiempo atras, quiero salir de ella... pero no puedo, porque la quiero" aruald
2007-06-09 09:37:52 e irte con . . como es que se llama la otra que no hace epitafios?? va lo olvide depasonomas
 
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