tus manos salpicadas de memoria
solían ocultar la naturaleza abyecta.
podría conocer tus labios apartados
creería que la savia se perdió.
la estela,la estela
es larga y profusa...
retuerce el carmesí
ignora la pasión soslayada.
y toma la mano que te devuelvo
no toques mis latidos.
(y ahora)
vuelvo a nacer... |