NADAB
Nadab solo se dedicaba a escribir. Se le veía siempre solo, siempre escribiendo en su libreta de anotaciones. No se relacionaba con nadie y era tal vez eso, lo que causaba repelillo en sus vecinos que tanto le hacían la vida imposible. En su soledad muchas veces dialogó consigo mismo, o incluso contestaba los insultos de aquellos de quienes era objeto de Burla, pero solo en sus adentros. Desde que concluyó que la vida tenía un plan en su contra, hizo un voto de silencio y decidió que la fuerza de la letra escrita sería su vehículo de expresión. -“La vida es cíclica, y usted tiene dos hijos varones, considere eso antes de hablar”.- Así anotó en su libreta a modo de respuesta a un insulto hecho por La Condesa Izael.
De todos los vecinos era precisamente La Condesa Izael la que más insultaba y se burlaba de Nadab. El la odiaba y ¡Cuánto la odiaba! Era una mujer fría, calculadora, prepotente e engreída y contrario a lo que muchos creían La Condesa vivía tan solo de apariencias. Era una mujer explotadora y los lujos de los que se jactaba provenían de la pensión de su retirado marido y del trabajo del mayor de sus hijos, quien venía obligado a entregar todo el salario o simplemente se quedaba sin techo. Es que era feo el pobre, muy feo.
La soledad de Nadab y su afán por estar solo con ella, tenía un génesis por todos ignorados. A veces el ser humano es ligero en juzgar, cuestionar, señalar y condenar sobre la base de las apariencias olvidando que éstas muchas veces engañan. A la edad de tres años Nadab tuvo que comenzar una nueva vida al lado de su Tío paterno quien aceptó su custodia debido a que el padre de la criatura había sucumbido ante un vicio crónico a la heroína, la madre por su parte padeció un cáncer pancreático que le costó la vida. A los cinco años de mudarse su tío se suicidó en su presencia, evento suficientemente impactante como para dejarlo marcado para siempre, fue ahí cuando decidió que nunca más expresaría verbalmente su sentir. Entonces llegó al barrio a vivir en un cuarto improvisado en el sótano de la casa de su tía materna. Le tocó el sótano pues ella solo tenía niñas y se veía feo un varón en la casa. Y desde ese día Nadab fue infeliz, comenzó su calvario, comenzaron los ataques.
La ráfaga mayor de insultos los recibía de La Condesa, quien aparentemente no toleraba su condición de niño abandonado, residente de un sótano, y así lo trataba, cual rata nauseabunda proveniente de fétida cuneta. –“Pablo y Fabián, no los quiero jugando con el pordioserito del sótano, esa centella ni habla y con gente así no se puede tratar”- advertía a sus hijos La Condesa, sin importar la presencia de Nadab. Cada insulto, cada epíteto injustificado se incrustaba en el pecho de Nadab y a sus ojos asomaban las lágrimas de la incomprensión, la tristeza y la impotencia. –“Pablo y Fabián, no los quiero cerca del maldito pato, ese nene es maricón, se le nota a leguas, míralo, ni novia tiene”.- continuaba La Condesa.
Y Nadab tenía un sueño.
Había decidido ser periodista de la prensa escrita. -“¿A cuanta gente podré llegar y contar la noticia insertándole mi perspectiva?”- se cuestionaba en su interior.
Y Nadab decidió superarse.
Y la noticia se regó como pólvora, era un evento en el barrió, el “pordioserito del sótano” se iba a superar. Y La Condesa no lo toleraba. -“Soñar no cuesta nada pordiosero…”- dijo directamente a la cara a Nadab, y continuó: -“… no se te hará fácil mariquita, no tienes apoyo y eres un don nadie, mis hijos me tienen a mí, y tu en cambio jamás te superarás, yo estoy orgullosa de mis hijos porque son un vivo ejemplo de lo que yo les he enseñado. ¿Tú puedes decir lo mismo?, lo dudo pordiosero”.-
Y Nadab partiría tras su sueño.
Era momento de partir y aunque el trato de aquella familia que le había recibido en el sótano cuando nadie podía recibirlo no había sido del todo bueno, partió hacia el hospedaje dejando a su tía una pequeña nota conteniendo las siguientes palabras: “¡Gracias! Mi corazón atesora el gesto suyo y de su familia de cobijarme y darme techo. La paz de Dios, si existiese alguno, quede con ustedes”.
Y marchó.
Marchó abandonando el voto de silencio hecho, eran nuevos tiempos, nuevos retos; una nueva vida.
Y se hizo Periodista.
En El San Juan Herald pudo Nadab ver su sueño hecho realidad y como la vida, aquella que una vez pareció ensañarse con el quiso retribuirle permitiéndole presenciar los giros que ésta suele dar.
Y se publicó su primer Reportaje.
Masacran Familia en Barrio de la Isla.
Por. Nadab Pietri
Un hombre que aun no ha sido identificado por la policía asesinó a un hombre con quien se cree mantenía una relación homosexual y la familia de éste. Las víctimas fueron identificadas como: Pablo López de 24 años, recibió un solo impacto mortal y su madre La Condesa Izael de 42, quien se le lanzó encima para protegerlo, recibió tres impactos muriendo camino al hospital y Augusto López de 79 padre y esposo respectivamente de las otras dos victimas. La Policía encontró grandes cantidades de drogas en el cuarto del menor de la Casa Fabián López y se disponían a radicarle cargos en ausencia.
Por. J.Serrano
Junio 07 |