Marioneta
Muñequita de sonrisa pintada
en extraña mueca obligada,
luciendo las mismas fachas
que te deshilachan el alma.
Tu trabajo es sembrar sonrisas
aunque no conozcas la semilla,
los ojos se posan sobre ti
y tú tímida te espantas.
Muñequita vestida de trajes
hechos a mano, bordados,
con terciopelo y satín,
y cubierta toda de encajes.
Dicen que eres feliz,
que nada puede faltarte,
pero se olvidan que así
como sonríes lloraste.
Muñequita atada de manos y pies
a cordeles invisibles, fuertes,
que te llevan en el vaivén
que alguien quiere que tú bailes.
Nenita guardada en el baúl,
noche a noche olvidada,
acurrucada en el dolor
de sentirse utilizada.
Muñequita de albedrío atado
a hirientes hilos que nadie ve
pero nadie puede negarlos.
Un día todo acabará,
tú sólo debes esperarlo,
los hilos se romperán,
o se te arrancarán los brazos. |