Bello
como el vuelo de las mariposas
esta el secreto de la crisálida
que envuelve tu ser
Tu corazón entre sombras,
escondido
como el follaje guarda los rayos del sol,
detras de la cuenca a veces vacía de tus ojos,
detras de las miradas que esquivas
detras de las lágrimas dormidas.
Huyes …
ebrio de imagenes y dormido
buscando goce en la tenue luz del crepúsculo,
curioso
de enigmas que no descifras,
vagando
a tientas hacia abismos laberínticos
sin hilo de Ariadna que te guie
intentando tu propio viaje sin medida ni brújula.
Sin notar
que en un instante
que se escapó entre los dedos
acaso solo una gota de rocío
lloviendo desde la luna en lleno
iluminaba como oleada de plata
ese, tu pequeño laberinto.
Mientras,
en el pozo tiembla un reflejo
de metal incandescente,
la luna
poco a poco aliviando tu desvelo
repleto de cicatrices, ataduras
y lágrimas de ajenjo.
Círculo de un instante
en el fulgor de una noche
que vuelve sobre si misma,
la luna
mudo testigo y compañera.
|