Cuando cierre los ojos,
y al meditar por última vez de este modo,
quisiera concluir que nada fue vano
que nuestras manos dejaron algo
para comer y vivir siempre.
Quisiera recordar que el tiempo nunca fue nuestro
pero lo tuvimos completamente.
Y sería bueno volver a sonreir
como cuando había oportunidad.
A pesar del cansancio acumulado
volvería a buscarte para verte
como mis ojos siempre te vieron
como mis sueños aún te conservan.
Y decirte que cada día es el último
que siempre mi futuro es pasado.
Quisiera pedirte perdón por mis ojos
que con el tiempo cambiaron
dejando de distinguir lo fenoménico de lo esencial
un nuevo modo sin sustento inventando.
Cuando cierre mis oceánicos ojos
quisiera volver a verte
de la manera ancestral como somos
y sería bueno morir un poco cada día
para curar un poco nuestro tiempo.
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