Es sabido que lo mágico, no necesariamente ocurre siempre antes y en otra parte.
Algunas de las personas que caminan entre nosotros, son pero lo desconocen.
Nacen y transcurren en la vida como criaturas sutiles, sin que nadie denuncie su esencia simplemente porque tampoco lo saben.
Ella, eligió para vivir una vida donde la imaginación y el discernimiento se recreaban ilimitadamente.
Franqueó las puertas e ingresó en una geografía reservada a unos pocos. Un lugar donde le bastaba para expresarse con el mas suave de los tonos.Y no porque el lugar no existiese, sino porque ella era "El lugar".
Caminaba sin provocar ruido, con esa levedad que le está reservada a aquellos para quienes la materia representa, solo un accidente de relativa duración; un fenómeno a través del cual manifestarse a lo externo es solo representar las formas de un cuerpo.
Dejaba tras de sí ese aroma tenue y persistente a la vez; aroma que difícilmente tenga igual, pues es único.
Descubrirla era solo buscarla en su cualidad mas significativa: la dulzura. Dulzura que brotaba desde un profundo manantial que invadía con su tibieza.
Miraba, pero mas que mirar, decía, tras la mirada.
Estuvo en el mundo, perteneciendo pero sin haber pertenecido.
Y sucedió lo que sucede siempre en las historias de amor...
Un barrio tranquilo, domingo por la noche. Las luces encendidas de las casas reflejan rostros reunidos.
Dulces palabras dichas en voz baja y una especie de asombro apasionado y entre ambos, la historia...
Un hombre y una mujer volviendo a descubrirse después de mucho tiempo mediante la delicada exploración física y mental.
Días y noches.
Mas días y mas noches.
Porque cuando pasan los años, descubrirse nuevamente lleva tiempo, memorizar pequeñas cosas, caricias, besos, gestos, palabras, modos, tiempos, lugares, cosas, pasión, hambre...
Acostumbrar a descubrir el amor nuevamente, algunas veces, la mayoría de ellas diría yo, lleva a soñar.
Amar es descansar.
Apagar una a una las luces que hieren, que cansan, que aturden, que ciegan.
Abrazarse y en la deliciosa intimidad que entrega el mundo de aquellos que se aman, permitir que desde arriba, desde el cielo desnudo....
.....una estrella curiosa cada noche y desde siempre vigile los sueños.
Por eso, ante cualquier paisaje, sitio o edad recuerda.... lo mágico, no necesariamente ocurre siempre en otro tiempo y en distinto lugar.
Olvídate del mundo y de ti.
Sea quien fueras y cualquiera edad que lleves, si descubres el amor...
Ama.
Ama dulcemente en tu tranquilo recinto y no permitas jamás que un triste ayer perturbe tu corazón.
Y si aún no ha llegado.... en algún lugar seguramente, alguien está ingresando silenciosamente en una geografía dibujada para tí....
Ama entonces... dulcemente y en silencio.
No esperes a que el cielo retire un ángel.
La ví una sola vez, cuando había finalizado su tiempo en el lugar asignado.
La encontre antes de irse, exactamente en el instante previo a regresar. En realidad al observar sus ojos azules creí que yo había dejado de ser.
Solo una traviesa hebra de cabello, escapada por bajo su velo azul, me hizo dudar.
Aún hoy no se, si estuvo una noche a mi lado o viví un sueño...
En cuestiones de amor...lo mágico, no necesariamente ocurre siempre antes y en otra parte.
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