Ayer me pase toda la noche haciendo el amor.
No, no es lo que piensas.
Físicamente no estábamos tan cerca y no pudo ser así.
Aunque eso no está mal, lo que hice ayer fue diferente.
No lo voy a encasillar como mejor o peor.
Cada cosa es buena... a su manera.
Y yo necesitaba lo que ocurrió.
¡Ayer hice el amor pensando en ella!.
Además, he de confesar que me sentí correspondido.
¡Ella también hizo el amor conmigo!.
Eran las cuatro cuando llamó... "no podía dormir pensando en mí".
El cansancio de intentarlo la hizo superar la intranquilidad de la molestia.
Yo la confesé también que... "no podía dormir pensando en ella".
Más tranquilos... sin decirnos ya más nada, nos despedimos; para poder pasar el resto de la noche
"pensándonos" |