Un crespón negro por Madrid
Mi vieja me dice, viste lo que pasó en España?. Y no, no vi...!. Y cuando lo veo en la tele, me arrugo, me aprieto contra mí, y sigo mirando...
Y pienso en Madrid, en la tan señorial, tan elegante, tan bien comida, tan limpia, ordenada, vigilada, tan correcta, tan puntual, tan bien vestida...
Y pienso en la bella ciudad receptora, que mira con asquito a los morenos, que los usa de músculo esquelético, de barrenderos, de manitas, a los sudacas de pelo duro, achinados, que tocan la quena y el charango en sus pulcras calles (y venden artesanías, y CD truchos), los sin papeles...
Y veo ese lugar magnífico, de paseos arbolados, de las Cibeles, de edificios fantásticos, de cultura exquisita, de Velázquez, de Sabina, de Javier Marías, del Bernabeu...
Y veo al muchachón de bigote tupido, y mucho cabello, que no mueve el labio superior cuando dice, afirma y reafirma que fueron los vascos...
Solo en la pantalla, solo él, en una tarima, con un pupitre y un micrófono, y detrás la enseña vencida en Maipú y en Pichincha (y otras), con un crespón negro...
Y veo la ciudad que me enamoró por distinguida (por pija dirían ellos), por histórica, ahora víctima de los salvajes, ahora la ciudad que puso la carne para el banquete de la venganza...
Y veo al muchachón en la misma pantalla (tengo el mismo tele), no sé si sonreía puesto que no mueve el labio superior, con su amigo George W. Bush, y con su amigo el premier inglés (Tony Blair), decidido a que se inicie el ataque a Bagdad...
Y se me arruga el alma, por ese silencio y esos alaridos que quedan luego de las masacres.
Y creo que el muchachón no sabía como viven en su patria, no se daba cuenta de cuanto tienen, y cuanto sufrieron sus mayores para llegar a vivir así ahora, y de cuanto no sufren ellos, no lo sabía, o no escuchó cuando se lo dijeron (y los miró despectivamente como “nuevo rico”)...
Y ahora ya está, ya nada es lo mismo.
Y en una cinta que encontraron cerca de una mezquita en la misma ciudad atacada (lo dice otro muchachón, ministro, que luce incomodo en pantalla), le confirman que “Es una respuesta a su colaboración con los criminales Bush y sus aliados. Esto es como respuesta a los crímenes que han causado en el mundo y en Irak y Afganistán, y habrá más si Dios quiere. Ustedes quieren la vida y nosotros queremos la muerte...”
Y el muchachón de bigote, siempre serio, no quiere decir que al atentado lo asume un grupo islámico, por que el domingo (mañana), hay elecciones, y teme que ya nada sea igual.
Y ya nada será igual, seguramente. (y sonó una alarma en Berlín, y otra en Paris, y otra en Londres...)
Y yo viajaba en el tren (Me bajaba en Atocha), pero tambien estaba en Bagdad...(y las bombas caían)...
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