Irrevocable y estoico
subsiste a las certezas.
No hay filosofía ni ciencia
que escudriñen sus dominios.
Los mitos hurgaron en
sus recovecos.
Las religiones obran como sus
portavoces.
Misterio, que nos abruma,
que nos engloba y
aletarga.
Misterio, que nos genera
sorpresas y problemas.
¡Cuántas preguntas me hago
sin recibir ni hallar respuestas!
¡Cuántas soluciones dejo de
encontrar para mis inquietudes!.
Se respira incertidumbre,
todo huele a indiferencia.
Es en sí mismo un axioma
que de dubitaciones nos llena. |