Parece que de manera persistente acechas,
tu sombre se cierne sobre nuestros andares,
tu mención enluta y provoca temor,
te alejamos de nuestras mentes,
pero tu ingente poder a todos trasciende.
Un instante, un suspiro,
contra una senda larga o breve,
el atisbo del final que nos enseña,
que tiene gran valor el camino presente
y obliga a meditar aún estando ausente.
Un final, un destino ineluctable,
todos contra la idea de tu llegada,
se erigen monumentos, instituciones, memorias,
tu aliento, tu aura sobre nosotros se siente,
igualas sin piedad al más débil y al más fuerte.
Te sabemos real, efectiva, verdadera,
infundes misterio a diestro y siniestro,
te simbolizan con un espectro con su guadaña,
imprimes huellas imborrables
y algunos te invocan de manera impaciente.
Te haces llamar por la gente,
muerte. |