COLORES
En un parpadeo de nube al abrirse el cielo con la llave-chapa de una luz del carcelero celeste, pude ver el castillo donde secuestrado estaba el albo lucero de plata, colgaba de una jaula con forma de candil de mil reflejos diamantinos, su carcelero era la noche oscura, el dolor y la pena.
Una lágrima en el espacio flotaba y una carcajada se escuchaba junto al llanto saliente de la caverna sin dientes del carcelero-guardián, quien sufría cumpliendo su destino impuesto por el viejo de las cascadas.
La celda-cárcel columpiaba un rayo de luz que contenía un espacio y un universo concentrado en el trino de colores de la luz muda que devoraba santos y universos, conciencias y pensamientos, Dioses y demonios era un espíritu, la esencia de una conciencia universal, el resultado de una línea plana que se curvaba dando algo como sustancia y sabiduría y se prolongaba en lo alto , lo ancho y lo profundo, fugándose de las leyes impuestas, todo se transformaba osadamente contra las tridimensiones traiciónales, con esto haciéndose culpables de romper el trino universalmente impuesto en esta esencia cristalina de vida.
Calmo zumbido de madrugada lanzado por una taza de café, cuando los sepias de un amanecer rompen el canto nocturno de estrellas arrastrando sombras que ocultan al preso lunar, uno de miles de sueños negrófilos de un demente que un día se atrevió a hablar de cortinas de colores, fantásticos encierros en vitroleros de seda verde, translucidos santos que aguardan a nacer buenas conciencias para dejar atrás la tridimensi+on caustica y encarceladora.
VIVA LA REVOLUCION DE LA NO MATERIA. ES el grito de una cascada suspendida de una nube que carga el presente irreal.
® Gustavo García Gutiérrez
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