Déjame
Cuando eres una sombra sabes que existe una hora en que compartes con otras los secretos que robas a los humanos, hoy al llegar esa hora escuché atenta los murmullos, entonces me hablaron de ti, de tus nostalgias, de tu refugio en la playa, de tu nombre insondable, de tu poder para construir mundos incomparables, conocí algunos de los secretos que callas.
Hace tiempo que estoy cansada de ser una de ellas, estoy harta de dormitar entre la oscuridad y fue ese rumor el que me hizo despertar el anhelo de cambiar, se avivó mi curiosidad, se sacudieron mis instintos; desplegué después de tanto tiempo las alas que un día guardé por miedo, me dejé invadir por esta nueva ansia.
¿Cuál es el misterio que ocultas? Me gustaría descifrarlo, déjame saber el porqué de tu melancolía, aliado de los arcanos.
Llegaré a ti guiada por el sonido de las mareas de tu sangre, que tan bien escuchan mis sentidos, cuanta fascinación me generan tus cielos de lunas pares, tus bosques que lloran mares; si pierdo el impulso, solo tengo que envolverme en los suspiros que plantaste en estos parajes, encumbrando nuevamente el vuelo.
Ya casi veo la playa donde te ocultas, cuando llegue a ti, déjame seducir tu parte humana envolviéndote en mis brazos, déjame beberme tus misterios mezclados con tu sangre hasta unirlos a mi esencia, permite que aleje tus tristezas mientras te bebo y crea para mi en ese momento una nueva existencia, abriendo las manos para que el secreto sol que proteges sea libre, evaporándonos su calor, volviéndonos azules, fundiéndonos al infinito.
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