Quiero viajar hacia vos,
musa de mis más delicados sentimientos,
suspiro por las noches,
me quedo sin aliento.
Deseo que nos amemos los dos,
princesa de mirada que cautiva,
dejame oír el sonido de tu voz,
no seas así tan altiva.
Tus ojos arden como soles,
mujer de sonrisa que embelesa.
Diosa de pies nobles,
quedate a mi vera.
¡Aunque me abandones,
aunque desaparezcas,
te esperaré y te sentiré!.
¡Estaré a tus pies y desde ellos,
-evocada en mis recuerdos-,
podré contemplar la imponente
arquitectura de tu cuerpo!. |