Tu ausencia me lastima,
contra mis sentimientos conspira.
Percibo un fulgor que se desvanece
cuál haz de luz mortecino.
Busco y no puedo encontrarte.
Me pregunto si existís realmente.
Lúbrico me resulta este vacío,
no puedo explorar tu alma.
Espero y sigo sin hallarte.
Cuál niño nervioso y aterido,
añoro calor, añoro calma.
Me siento en un peligroso abismo,
la ominosa nada me atormenta.
Deseo saber que sos y que estás,
deseo saber que te encontrás cerca.
Ansío vivir con el resplandor de tu luz,
ese haz que tan sutil desaparecía,
y que espero que se fortalezca. |