La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / espuma / Un mundo tres miradas

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo  Añadir en Facebook [C:30537]

A continuación un breve estudio de los personajes de "Historias de cronopios y famas" de Julio Cortázar, desde tres de las narraciones: "Conservación de los Recuerdos", "La foto salió movida" y "Educación para un Príncipe".

Cabe destacar, que el texto que se ofrece en las próximas líneas, poco o nada tiene que ver con la estructura de este portal, en el que se han tomado los nombres de estos personajes de "Historias de..." para estructurar o clasificar a los escritores que aquí convergemos, con criterios distintos a los que pudieran corresponder o haberse desprendido de cualquier análisis de la obra referida.
___________________________________________
Un pequeño universo

"Historia de cronopios, famas y esperanzas" es un conglomerado de pequeños relatos, que atienden a las leyes que rigen éste universo, en el que conviven los cronopios, los famas y los esperanza, cada uno con visiones y prácticas ante lo cotidiano, que los diferencia y complementa.

Los cronopios, los famas y los esperanzas, son personajes fantásticos; imágenes alegóricas, que en una realidad muy parecida a la humana, desempeñan acciones de la misma naturaleza, se circunscriben a una suerte de historias cortas, con una gran carga poética y filosófica, equivalente a la de un tratado.

Estos cortos relatos, están contenidos en el libro de cuentos "Historia de cronopios y de famas" de Julio Cortazar, a partir del Capitulo I "Primera y aún incierta aparición de los cronopios famas y esperanzas" (fase mitológica). Tomando en cuenta, que para este ensayo sólo analizamos tres de las narraciones del capitulo II "Historias de cronopios y de famas", referidas a pequeñas anécdotas de estos personajes fantásticos.

**************************************
Una mirada para tres

Los cronopios se nos presentan como seres anárquicos (Bakunin,1976), y desde la visión de Cortazar, sin ser conscientes de ello, atinan por casualidad a los ideales de creatividad, justicia, verdad, amor, felicidad y sobre todo al de libertad.

Éstos se hacen cónsonos a su naturaleza desinteresada, y dedicada al disfrute (y a veces dolor) de las cosas más sencillas, a su actitud de asombro, a su curiosidad, al juego y sensibilidad.

En oposición a los cronopios, tenemos los famas y las esperanzas, como sujetos integrados en la sociedad y sus formas. Unos (los famas) se caracterizan por ser metodológicos y exitosos; "normales", y otros (las esperanza) deterministas, fracasados y con un destino, que parece depender de otra cosa ajena a ellos mismos. Sus diálogos siempre dejan ver pesimismo y espera (acción central de sus vidas) en la mendicidad, en la conformidad de otro, que posiblemente no existe.

El texto no nos presenta un prototipo de sociedad, o por lo menos no un modelo estático, sino en proceso, en conflicto, que se representa en la relaciones entre cronopios famas y esperanzas.

Desde un discurso accesible y aparentemente simple, el narrador nos presenta estas historietas que constituyen una apreciación del mundo humano, valorando su heterogeneidad y clasificándolo, en tres tipos de individuos, a partir de la mirada del cronopio.

Se vale del humor y la ironía para hacer saber que la voz que narra, se ubica desde estas criaturas casi infantiles, cuya forma física no esta del todo definida, sólo se sabe que son húmedos, de baja estatura y ante situaciones, como el abrir la puerta de la casa, trabajar de jardinero o en una radio, cantar, criar a los hijos, recordar, viajar, entre otras actividades de lo cotidiano, de pronto toman una dimensión poética, y se llenan de otros contenidos, donde vivir, es jugar, sentir sin límites, ni métodos.

El privilegio que se le otorga a la voz del cronopio, no es desde la postura de lo correcto, sino solamente como una manera de mirar, es la ventana desde donde se nos cuenta, sin ánimos imperativos, ni morales. De hecho ni los cronopios, escapan de la tono irónico de quien narra, hasta estos personajes están revestidos de humor, se les mira desde arriba, pero con una apreciación cercana, en relación a los famas y más aun de los esperanza.

El cronopio es algo así como una referencia, un punto de partida, la excusa -(Cortázar, 1969) necesaria para contar historias, ese primer impulso con que comienza a girar un universo.

**************************************
Un sistema de relatos

Las mencionadas narraciones, funcionan tanto de manera aislada, como en conjunto no a modo de secuencia o de historieta, pues, no hay continuidad espacio-temporal, lo cual, le da un carácter autónomo a cada relato, sin que la misma se desprenda del sistema, sin dejar de pertenecer a un todo, que se relaciona al azar del juicio de quien lee.

Los relatos, están ordenados por una especie de criterio situacional, y desde allí se abren, se extienden hacia otras significaciones más profundas, como una gran puerta que da a un universo más complejo, lleno de connotaciones, relacionadas a ese ideal de vida, al juego, a la libertad, al individuo y sus concepciones de trabajo, de paternidad, de tiempo, sin ser necesariamente expuestas a modo de fábula, con su respectiva moraleja.

Sin embargo, el texto va más allá de pautarnos como vivir, (aunque después de leerlos posiblemente nuestra manera de vivir o de ver, sea inevitablemente afectada), nos muestra como entienden el mundo estas pequeñas criaturas verdes, desde una aparente ingenuidad, que sugiere una intencionada manera de ver (Berger, 2000:13), que no lleva consigo ningún juicio de valor, por lo menos no en el sentido más estricto. Pues bien, vamos a referirnos específicamente de “Conservación de los Recuerdos”

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra". Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones".

Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio. (Cortazar,1984)

En este relato se observa, como una situación real y cotidiana es amplificada, comparable a mirar a través de un microscopio, se exponen y enfrentan detalles a los que normalmente no se presta atención, en el caso; dos formas de recordar, primero la metodología fría, ordenada y nominal de los famas y luego el vivir entre los recuerdos de los cronopios.

El embalsamar los recuerdos implica estaticidad, muerte, que se reafirma con la negación representada en la sábana negra, con que se les cubre. El colocarlos contra la pared acentúa la imagen mortuoria y aun más de represión, ya que podría evocar paredón y hasta fusilamiento.

El etiquetarlos es más significativo aun, pues, podría interpretarse como la exaltación del nombre por encima de lo referido, que es el recuerdo mismo.

Los recuerdos son el pasado, realidad plasmada, incluso lo que en el tiempo nos define, es lo que somos (Curran-Morley-Walkerdine,1998:64), en tanto es posible el compararlos con la realidad y la existencia, que en el caso se plantea caótica, inestable a la que los famas intentan darle una condición estática, a lo que si se deja suelto (como hacen los cronopios) es vertiginoso y ruidoso, está vivo, es cambiante y generador de desorden.

Es así, que para los famas recordar es contener y clasificar, darle orden a lo que por naturaleza es caótico, es forzar "la realidad" a callar y estar quieta, es limitarla tenerla controlada. Lo que es comparable al conocimiento sistemático que procura la objetividad, distanciamiento y estaticidad de aquello observado. Esta es una clara exposición del conocimiento científico.

A su vez, ésta connota más que la acción de recordar, es la excusa, de hecho se nos está hablando de la construcción de identidad y concepción dinámica, adelantándose de pronto o por anticipado a las discusiones acerca de los estudios que consideran los procesos como objetos de estudio (Curran-Morley-Walkerdine,1998:68) considerando la premisa de la inestabilidad.

En oposición a los famas, los cronopios mantienen los recuerdos a la vista, circulando, libres, vivos, como niños... es una reiteración de la subjetivización, el mantenerse próximo, involucrado con aquello que se observa, en este caso se recuerda, siendo ésta la metáfora del conocimiento y la construcción de identidades.

Recordar para los cronopios, implica una vigencia, tal vez dialogismo, Polifonía (Bajtin,1989) forma parte del estar vivo, del ser, reafirma que su existencia, es cambiante libre, se ven en sus recuerdos como niños.


**************************************
“La foto salió movida”

Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar, que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías.

Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para qué. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles”. (Cortazar,1984)

*************************************
Una dolorosa reflexión

Nos encontramos de nuevo con la mirada a través del microscopio, en una situación aun más ínfima que recordar... como lo es el buscar las llaves para abrir la puerta de la casa. Situación que se amplifica (por medio de una especie de humor cruel) a la reflexión dolorosa acerca de la estabilidad (y arbritrariedad) de la realidad y el lenguaje.

Como lo dice su título es la representación de la realidad (y con ella el drama de la arbitrariedad del lenguaje y del conocimiento) contenida en una fotografía -tiempo y espacio- un momento eternizado en que todo ligeramente traslada su esencia o se derrama, como sí lo que se supone bien delimitado o definido, en su respectivo concepto, se hace permeable y se deja filtrar por otras sustancias. Es texto y contexto indiferenciados.

No es casual que sea una llave el instrumento con el cual el cronopio no logra atinar, al buscar a tientas en su bolsillo (lugar íntimo) y se tope en cambio con los fósforos, y así todo se vaya de cierta manera desplazando, hasta su propia esencia, al tratar de mirarse al espejo y encontrarse con el paragüero.

Esta exposición es un planteamiento, que nos coloca en el supuesto, que discute la pertinencia del lenguaje en relación a lo referido, como retornar de pronto al lo primitivo del lenguaje humano, en el que todo se llena de un contenido ajeno, y se vacían los nombres, eso que refiere, representa y nos garantiza lo llamado.

Es tal vez, ese buscar sin mirar (con toda confianza) en el bolsillo y toparse con una realidad azarosa, desplazada, con dimensiones mayores y más complejas a lo que esperamos encontrar.

Toda esta situación que desata al hallar los fósforos, en el sitio de la llave, ocurre en el pensamiento del cronopio, no hay más acción que el pensar y la misma aflicción, pues, hasta se explica a los lectores (no sabemos si el cronopio está al tanto de tan científico esclarecimiento) el por qué al mirarse en el espejo, lo que descubre es el paragüero...

Todo su íntimo sufrimiento, es desencadenado por una suposición, que se vuelve eterna, como una fotografía, que de pronto lo dejó sin suelo, sin nada firme a que asirse.

**************************************

“Educación para un príncipe”

Los cronopios no tienen casi nunca hijos, pero si los tienen, pierden la cabeza y ocurren cosas extraordinarias. Por ejemplo, un cronopio tiene un hijo, y en seguida lo invade la maravilla y está seguro de que su hijo es el pararrayos de la hermosura y que por sus venas corre la química completa con aquí y allá, listas llenas de bellas artes y poesía y urbanismo. Entonces este cronopio no puede ver a su hijo sin inclinarse profundamente ante él y decirle palabras de respetuoso homenaje.

El hijo, como es natural, lo odia minuciosamente. Cuando entra en la edad escolar, su padre lo inscribe en primero inferior y el niño está contento entre otros pequeños cronopios, famas y esperanzas. Pero se va desmejorando a medida que se acerca el mediodía, porque sabe que a la salida lo estará esperando su padre, quién al verlo levantará las manos y dirá diversas cosas, a saber: ¡Buenas salenas! cronopio cronopio, el más bueno y más crecido y más arrebolado, el más prolijo y más respetuoso y más aplicado de los hijos!

Con lo cual los famas y las esperanzas junior, se retuercen de la risa en el cordón de la vereda, y el pequeño cronopio odia empecinadamente a su padre y acabará por hacerle una mala jugada entre la primera comunión y el servicio militar. Pero los cronopios no sufren demasiado con eso, porque también ellos odiaban a sus padres, y hasta parecería que ese odio es otro nombre de la libertad o del vasto mundo. (Cortazar,1984)

**************************************

Añorando la libertad

"Educación para un Príncipe", es uno de los cuentos que expone de forma más directa, una posición ante la relación entre el individuo y la libertad, por medio de la desautorización de las instituciones que conforman, a grandes rasgos la estructura de la sociedad occidental, pues, al hablar de la familia, como primera instancia que contribuye a la asimilación del individuo, a convertirlo en sujeto, incluso siendo un cronopio que acepta y alaba el odio que siente su hijo por él (de manera natural ya que no ha sido normado todavía) lo hace ironizando a quien representa (que en el caso es el cronopio padre) la autoridad, la cabeza de la familia.

En principio, la paternidad es ya una rareza entre estos personajes, lo que podría enunciar que no tienen la disposición de convertirse en autoridad, padres en el sentido freudiano, ni de formar familias, que son consideradas por la mayoría de nuestras sociedades occidentales, como el núcleo o célula fundamental de la misma.

El texto ironiza a un padre que rinde pleitesía necesaria a un pequeño individuo, que se revela graciosamente, al sentirse avergonzado de los mimos exagerados de su padre, que a pesar de presentarse en el texto, como un plebeyo orgulloso del odio que siente el hijo por él, representa la familia, como institución, como aparato ideológico (Althusser,1996) y la autoridad en general, lo que en psicoanálisis llamaríamos superyo. El cronopio se ve a sí mismo en su pequeño, recordando el momento en que él también era libre.

En el texto se desautorizan las instituciones, que estructuran la sociedad, comenzando por la familia, seguido por las religiones... para hablar del individuo como un ser completo y naturalmente libre, siendo la libertad la condición por naturaleza del hombre, y a medida que va creciendo, se va irremediablemente ciñendo a las estructuras que lo apresan y corrompen, idea que nos recuerda inevitablemente al "Buen Salvaje" de Roossseau.

No es casual que la escuela inferior (que para nosotros sería preescolar) sea un refugio del pequeño cronopio, aunque la escuela es otro aparato ideológico, es también el lugar en que comparte con otros individuos todavía no normados, sin hacer distingo de sí son famas, cronopios o esperanzas; lo que refuerza la idea de que la condición del hombre por naturaleza es la misma, la libertad, además de dar un gran voto a la educación, la crianza de los hijos, algo así como que el hombre no viene a la existencia predeterminado, sino es un vaciado de los valores de su entorno.

Es significativo, que el tiempo justo de la mala jugada a los padres de los jóvenes cronopios, sea entre la primera comunión y el servicio militar, pues, es obvio que la primera comunión simboliza la asimilación religiosa (en el caso cristiana) y el servicio militar sería el asumir (de la manera más obvia) una identidad nacional (Curran-Morley-Wakerdine,1998:70), es decir, adquirir delimitación, lo cual, se contradice con su natural condición.

**************************************
Dibujando la humanidad

El cronopio es comparable al hombre trascendental planteado por Kant y por Sartre (Existencialismo), se podría relacionar con el pensamiento de izquierda, con una tendencia marcada más hacia el ideal de la Anarquía (Bakunin,1976), que al Marxismo, es lo que se podría leer entre líneas en “Educación para un príncipe” donde lo natural es "el odio", como irreverencia o resistencia ante la autoridad, representada en los padres, pues, se valora más al individuo, que al sujeto, que ha perdido su condición original, convirtiéndose en un ser masivo. Aunque, es importante señalar que lo planteado son sólo posibles puentes tendidos por el texto, sin querer afirmar, que es exactamente lo que el autor hubiese querido decir.

Es posible que se esté definiendo la concepción de libertad desde el individuo, con un grado elevado de conciencia, sólo que el texto no se dedica a definirnos una sociedad perfecta, donde estos seres evolucionados estén solos y realizados, sino que las famas y las esperanzas conviven con estos y son parte importante de la variedad, en ocasiones son ese "otro" que les aplaude, les consuela, les sirve de padre de los pequeños cronopios... Son tres universos, tres planos que conviven sin excluirse.

En el capítulo II “Historia de cronopios y famas”, se asume por parte del lector y de los personajes una especie de familiaridad, lo fantástico en estas cortas narraciones son los personajes, su existencia parece sustituir la humana, tienen conductas y actividades de la misma naturaleza.

En los relatos no hay más humanos que el lector y el narrador (aunque este último se asuma como uno de ellos, por empatía, siempre habla de estos en tercera persona del plural). Lo extraño (Todorov, 1967)) queda reducido a una especie de inquietud, de incomodidad que se va disipando y va dando paso a una especie de familiaridad, al punto en que la presencia de estos seres fantásticos, en una realidad parecida a la nuestra es algo natural, nos sustituyen y nos vemos reflejados en ellos, nos identificamos.

Tal vínculo con lo humano, se desarrolla dentro de lo maravilloso, pues, en otras narraciones, que aquí no se mencionaran, además de los personajes, existen incluso objetos con cualidades mágicas.

Estas historias, oscilan de lo extraño a lo maravilloso, cada historia tiene su propio matiz, que la acerca o aleja de alguno de los dos conceptos, en las tres narraciones estudiadas en este ensayo, se observa como en “Conservación de los recuerdos” se le da un matiz más cercano a lo maravilloso, con un fuerte toque alegórico, que le da a los recuerdos una dimensión casi humana. En “la foto salió movida”, esa inquietud mencionada por Todorov (1967) al definir lo extraño, o es esa puerta pequeña que preferimos no tomar, se da por medio de una explicación externa a la aflicción del cronopio, como un distanciamiento que le da humor a los acontecimientos íntimos de su pensamiento.

El cronopio en las tres narraciones estudiadas, mantiene un sentido filosófico, conectadas por una propuesta irónica y cargada de humor acerca de la vida. Una desde lo que somos, tomando en cuenta, el pasado como cimiento necesario de la identidad, otra desde el punto de vista de cómo es concebida la realidad, lo que nos rodea, así como su estabilidad y permanencia. Y el último acerca de la libertad, como condición natural, que solemos olvidar en el transcurso de nuestro proceso de asimilación social.

El sentido del cronopio, tal vez no esta en su estructura como personaje, se define desde sus acciones y desempeño, así como son envueltos en situaciones, en la que como hermoso recurso literario, no pasan de ser algo extraordinario, pues, están sumergidas en lo cotidiano, en eso que se nos hace tan familiar y al mismo tiempo trascendente.

En el mismo sentido, los títulos de las tres narraciones estudiadas, por lo general no anuncian mucho de lo que ha de suceder, parecen ser el cierre y no la apertura.

El hombre, por medio de estos personajes, es expuesto como ser autogestionable, sin dejar de ser sensible a la otredad y a situaciones, aspectos tan delicados como el tiempo y espacio, la existencia, la esencia de las cosas, como en "La foto salió movida", donde se expone el serio problema de la estabilidad, de la permanencia, de la esencia de las cosas, del dolor que produce sentir, que lo que nombra, no se parece a lo nombrado... Estos personajes tienen sufrimientos, para nada ingenuos, pero si tan sutiles y sublimes como su naturaleza.

Ensayo para "Lecturas dirigidas de Cortázar", Caracas,(UCV/FHE/Artes)16/06/2003.

**************************************



Bibliografía consultada

Althusser, Louis (1996) Ideología y aparatos ideológicos del Estado, Medellín: Pepe.

Curran Morley, Walerdine (1998) Estudios Culturales y Comunicación, Barcelona: Paidos

Bajtín, Mijail, (1988) Problemas de la poética de Dostoievski, México: Fondo de Cultura Económica.

Bajtín, Mijail (1986) Teoría y estética de la novela. Trad. Helena S. Kriúkova

Bakunin, Mikhail (1976) Estatismo y Anarquía.Orbis;Madrid

Cortázar, Julio (1984) Historias de cronopios y fama. 9na Edición, Buenos Aires: Minotauro

Todorov, Tzvetan (1974) Introducción a la literatura fantástica. Buenos Aires

Cortázar, Julio (1969) Del Cuento y sus Alrededores. En; Último Round. México: Siglo Veintiuno Editorial Tiempo Contemporáneo.

Texto agregado el 17-03-2004, y leído por 1505 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2004-03-17 20:32:04 Kenia, es un texto expositivo en el que haces un análisis de la obra de cortazar, el significado social y los entretejes intimos de Cortazar ( deduciones tuyos) pero válidos.. me ha aclarado mucho sobre la obra de nuestro hermano Cortazar-- un abrazo... ruben sendero
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]